jueves, 8 de junio de 2023

CRISTAL 2 STRONGEST 1, ¡GALLINAZO CANTA EN PUNA!

 

Por Manuel Araníbar Luna

Strongest en castellano significa “el más fuerte, el más sólido, el más firme” y otros superlativos. Cuando este cuadro juega en su cancha sus características se potencializan. En suma, Strongest allá arriba es fortísimo. Por otra parte, un cristal por definición es un vidrio transparente, fino y frágil.


¿Pan comido…?

Bien, anoche cambiaron las características. Cristal fue el más fuerte, el más sólido, más firme y resistente, mientras que el equipo boliviano fue… ¡vaya, el resultado lo dice todo!

Los celestes entran sabiendo que el partido iba a ser durísimo. Ya lo hemos dicho, jugaban contra 13 jugadores: 11 más la altura y el clima. Pero lo hacen replegándose, midiendo fuerzas (y oxígeno), decididos a resistir las acometidas de los aurinegros. Obvio, esto le da ventaja a los locales que se pasean, se regodean por toda la cancha dejando a los celestes como palitroques de bochas. Esto se concretó en un gol cuando los bolivianos se metieron al área como si jugaran fulbito entre once contra seis. Un gol piyamero más fácil que la tabla del 1. El Pampa Biaggio, sonriente como muñeco de tómbola, les dice que no se apuren, que se viene la goleada, que los celestes son pan comido. Su hinchada delira en un climax post Paul McCartney.

Ese fue su error porque el gol piyamero fue el ring ring de la alarma que les dijo a los cerveceros que había que quitarse las pantuflas, jugar a la de a verdura y aprovechar el poco oxígeno que les quedara para irse al empate.

Conchudo como buen chalaco…

La idea de Nunes era que ubiquen a Speedy Grimaldo y se la manden adelantada. A la primera de bastos, Joao quiebra cinturas aurinegras, pero se la dispara al cuerpo del arquero. Más tarzancito, el que llega es Alejandro por la zurda, pero su disparo choca en el parante y sale. Todo esto es claro indicio de que el arco boliviano los está invitando al comedor con guiños y ganchitos invisibles. Hasta que, pum, los celestes empatan. La jugada la inicia Gianfranco, ya tarjeteado, con RQ y código de la Interpol. Habilita al Lobo y este para Joao que se la lleva con la mitra y se va metiendo a campo contrario en diagonal. Los boliches, cancheros, ni le hacen caso, lo dejan pasar como diciendo “pa’ qué marcarlo a este pericotito si aurita se va ahogar solitita su alma en nuestra canchita”, ignorando que Joao, como buen chalaco, nació conchudo y, ya que no le dan el ¡alto, quién vive! se va metiendo recontra vivo a la hacienda en galope de “epa, epa, epa, ándale, ándale”, mientras que Brenner que está en racha le grita:

-Ei, ratinho, joga a bola pra frente, estou entrando na área pelo centro!

Traducción: “¡hey, ratoncito, tira la pelota adelantada, que me estoy metiendo al área por el centro!”

Speedy -que ya está estudiando portugués por si lo jalan a Brasil- levanta la mitra, se mete en scooter y le pone delivery envuelto en celofán con lacito celeste. Brenner agradece el regalo y la mete a un costado del pobre arquero, sin darle propina el muy tacaño. 1 a 1. Merecido por la reacción. Pero tanta exigencia y carreras por aquí, retrocesos por allá, terminan por pasar factura con IGV a los pulmones de los celestes.

Por desgracia, Gianfranco recibe su segunda tarjeta y se va sollozando, culpándose antes de tiempo, imaginando una derrota por su ingenua expulsión. (No llores Gianfranco, que los celestes son como Lázaro. Jamás se le debe dar por muertos. Sécate las lágrimas y mira. Claro que vas a sufrir setenta minutos más IGV por no estar en cancha). Para parchar la llanta, Nunes mete a Pretell y saca a Alejandro que se retira con un cacharro de a metro.

Ni la viruela del guanaco…

Para el segundo tiempo, los aurinegros se mandan con todo. El Pampa Biaggio se jala los pelos porque la defensa cervecera es un bunker al que no atraviesan ni balas de cañón ni la viruela del guanaco. Centro por aquí, la saca Nacho; centro por la derecha, la saca el chibolo Díaz; centro para el otro palo, la saca el Hombre Lobo; cañonazo desde lejos, la saca Ignacio. Oto cabezazo, choca en el palo. En total 16 tiros de esquina del local que rechazaron a puro mitrazo Así que luego del partido, aparte del oxígeno les han tenido que dar paracetamol a todos por el dolor de cabeza, incluido Nunes y su comando.

La washa de Washington…

Los celestes así agotados por estar con un jugador menos tenían que ganar porque River iba ganando en Buenos Aires. Nunes hace entrar a La Manchita, Castillo, Irven y Ascues. Y qué bueno que le resulta el cambio porque faltando 10’ -tras una de las muchas peloteras en el área cervecera- Yoshi sale con pelota jugada por la izquierda, hace un amago de pase para su alero, quiebra al marcador, se encamina al medio campo y de pasadita driblea a otro amarillo huelguista. La Manchita se va metiendo y Yoshi le da el pase laparoscópico con láser. La Manchita, avanza sólo sin que nadie lo ataje y cuando sale el arquero le hace Washington una washa al pobre arquero que había abierto las piernas como ballerina.

Manchita se quita la camisa, la tira al piso y le caen todos encima formándose en pleno altiplano un cerrito San Cristobal celeste que le quita el poco aire que le queda. 2 a 1 y ahora toca sufrir como padre esperando que sus hijos regresen de la guerra. Faltan 10’ + 6’ de descuento = 16 interminables horas. Hasta que el juez sopla la ocarina y se va corriendo a su camarín a poner el silbato en agua tibia para que se descongele. Buenas noches.

 

 

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