miércoles, 22 de mayo de 2019

DOS GOLES Y MEDIO DE TITI EN CHILE

Por Manuel Araníbar Luna
En el Perú, tanto en la política como en el fútbol,  es muy fácil convertir a un ángel en demonio.  Tan sólo basta que un equipo pierda o un jugador falle un penal. Los crueles memes se habían ensañado contra los cerveceros a raíz del revés en Trujillo; sin embargo la fe no se había perdido . Es que ya muchas veces  el Sporting ha demostrado  que cuanto más fuerte lo golpean más se crece.

Titi el pagapato...
Este equipo celeste, mientras acumula puntos nos transporta a un paisaje de colores, una eterna primavera,  las aves trinan de alegría. Pero basta que se pierda un partido  para que los empujen a la candela del infierno. La hinchada había amanecido esta semana echando chispas contra el equipo celeste en general y contra el Titi en particular. ¿A quién culpaban? Al Titi. ¿Cuál había sido la peor contratación del año? Titi. ¿Quién era culpable del recalentamiento global? Titi, por supuesto.
Así, golpeados y despreciados, habían entrado los rimenses  a la cancha. A los seis minutos de empezado el partido contra Unión Española, Titi, que había entrado a la cancha con la sangre aún en el ojo y las mentadas de madre en el oído, descarga toda su furia contra lo primero que encuentra su chimpún,  y envía a la pobre chancha en vuelo  de dron contra el travesaño del arquero chileno. Canchita, como buen escapero oportunista, se le adelanta al central  -que mide cerca de dos metros-,  pesca el rebote y la mete de cabezazo contra el piso. Y el arquero se rasca la cabeza  preguntándose por dónde llegó ese bombazo al palo y de dónde apareció este flaco orejón para ganarle el vivo al marcador. ¿Gol de Canchita? No, hay que ser justo, la mitad es de Titi.
Siga intentando...
Los rojos se lanzan entonces al ataque pero más con piconería que con orden, metiendo taba sin asco, ante el toque de tuya y mía de los volantes celestes. Se proponen empatar y llegan pero la defensa, salvo una que otra fallita subsanable, se ha plantado bien y el Pato está en su noche, destapando varias chapitas marcadas con la etiqueta de “siga intentando”, con esto se gana la amarilla, lo mismo que Piki, que casi degüella a un chileno. No importa, vamos ganando y el resto es seguir tocando. ¿Hay errores entre los celestes? claro que los hay. Después del gol se arrinconan, lanzando uno que otro contragolpe, y regalando varias pelotas en salida. Por ahí se ganan un tiro libre que patea el Chorri, pero el arquero la bota de la casa por querer meterse sin permiso. Así se van al descanso.
Uno de derecha y otro de zurda...
Para el segundo tiempo los hispanos se lanzan con todo pero entre Gianfranco “el Vigilante”, Merlo, Johan y Jair las sacan todas con ayuda de Cazulo que no se sabe de dónde obtiene el oxígeno porque lo vemos por todo lado. Los chilenos  arrecian los ataques  y, cuando los peruanos la tocan  cortita, la patada artera ya es de full contact. Pero aún no había llegado lo bueno. Titi que hoy está con la puntería bien afinada, quiebra de derecha a un marcador y dispara con la zurda un tremendo misil  que se mete a la derecha del arco. Seis minutos después, la vuelve a empalmar pero con dos variantes. Esta vez patea de derecha, y la mete a la izquierda del pobre guardavallas. 3 a cero, y los chilenos no lo creen, pero ahí está el tablero que no nos deja mentir.
¿De qué penal me hablan?
Termina el partido con dos goles y medio de Cara de Bebe, que regresa a Lima recordando el penal fallado. ¿Qué penal? No sé de qué penal me están hablando. ¿Del Castro Castro? ¿De Piedras Gordas? Bah, ya ni me acuerdo. Hoy sólo recordamos lo bueno. Dos goles y medio borran todo. Buenas noches.

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martes, 14 de mayo de 2019

DOS LOBAGOLAZOS EN TRIUNFO CONTUNDENTE


Por Manuel Araníbar Luna.

Con los santos no se juega.
Y si se juega ten cuidao.

El legendario Héctor Lavoe canta estos versos en un tema llamado Rompe Saragüey. Lástima que el Cantante de los Cantantes no llegó a conocer el estadio Alberto Gallardo. Porque  si aún estuviera con nosotros habría comprobado que con los Santos sí se juega, y se juega bien. Además se golea.


Resistiendo el dolor de muela...
¿Vieron cuán diferente es jugar con la moral al tope luego de obtener un triunfo importante?  El desgaste es innegable. Los golpes recibidos y el cansancio del viaje pasan factura, pero cuando se regresa triunfante, luego de batir a uno de los grandes de América el ánimo tapa el cansancio, disimula las hinchazones y cicatriza las abolladuras.
Se notó la alegría en los jugadores cerveceros, sus ganas de ganar, su actitud positiva -tal como reza una de las estrofas de los cánticos celestes- les hizo agarrar confianza. Las proyecciones fueron más rápidas. La defensa, aunque no fue un dechado de solidez, por lo menos supo resistir sin analgésicos uno que otro hincón de la Muela.
Un gol, una beca...
El armado de juego se hizo en armonía y se desplazó el balón con rapidez. Los ataques eran venenosos  y los cambios de banda sorpresivos. Se llegaba rápido  y el peligro rondaba el área visitante como una moto de raqueteros. Como consecuencia, la zaga de los santos se vio en problemas cuando un pelotazo al vacío llevaba como destino la entrada en diagonal del Chorri 2. Sin embargo,  la pelota es cacheteada por  arquero Miyasato, perdón, Nakamine, y se la quita de la cabeza. La bola queda dando  botecitos en el área y el oportuno Canchita viene desde su banda a pescar lornas pero es a él quien lo pesca Mark Estrella de un encontronazo. Penal. La toma Tití y bate como chocolate al arquero Hiraoka, perdón, Ynamine.  Este golcito le da más ánimo a la escuadra cervecera que quiere cobrar bonos extras por gol anotado, además cada gol es una beca más para un colegial.
Recontra acelerados...
No obstante, los rimenses se electrizan, quieren el bono a como dé lugar. Pero se pasan de revoluciones. Justo tras una serie de toques artísticos en el área santa, una maniobra de Canchita de lado a lado deja solo  a Nando frente al arco pero le pega al tronco. Otra vez será.  Nueva llegada fulminante en una ola de ataques sucesivos; la pelota viaja a 50 por hora pero los delanteros corren a 100, más acelerados que un angustiado de Renova.
Llega el momento en que los arietes rimenses notan  que hay que llegar detrás de la pelota y no delante. Es así como, tras  pelotazo en profundidad, Tití llega antes que Nakashima, perdón, Ynamine que ha salido a tender la ropa fuera del área pero Titi llega primero. Kawasaki, perdón, Ynamine intenta corretearlo pero se arrepiente y regresa a su valla. Titi no pierde tiempo y envía el bombazo justo a la cabeza de Canchita que se le adelanta a los dos centrales, sacude la mocha y  la mete con bote. 2 a cero.
Ponla a dormir, arrúllala...
Para el segundo tiempo Vivas hace entrar a Loba indicándole que la duerma, la arrulle, que baje la velocidad para guardar energías tras la severa jornada en Paraguay. Pero Loba ha entendido “ponla a dormir en el fondo de la valla” porque ha entrado  hambriento de gol. En una de sus primeras intervenciones la manda al poste de Nakamura, perdón, Ynamine con un mensaje de texto:
“Espérame en el fondo del arco”
No pasa mucho rato y las cosas se dan tal como estaba escrito en el Onceavo Mandamiento “La meterás de tiro libre al ángulo”. Loba calcula el panorama con medidor láser y la clava con curva de plátano palillo en la esquina  del movimiento, obedeciendo las Sagradas Escrituras Cerveceras. Tres a cero, y parece que por fin, la tranquilidad campea en el ánimo de los cerveceros. No obstante, Nando Pacheco se siente picón por haber perdido un gol. Con su clásica velocidad, invade el área santa a toda máquina pero se estrella en el pasto trabado por Estrella. Penalazo, y los celestes le dan la pelota: “métela Nandito, haz tu gol”. Pacheco patea y la desvía el arquerito. El rebote lo toma el Pato Arce y el arquero la vuelve a sacar.  
Mala pata en una tarde piña para Nando pero no para Loba a quien le falta el postre. Otro tiro libre casi en el mismo lugar. Toda la hinchada se pone de pie. ¿Y por qué? Por algo será. Es que Loba sigue con hambre. Y la hinchada quiere justificar el dinero de su entrada. Loba la vuelve a meter con curva de arco iris pero al otro ángulo. Ahora sí la hinchada sale del estadio con la alegría de haber compartido una goleada y saboreado dos veces el postre servido por el chef Monsieur Lobatón, experto en repostería. Buenas noches.


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viernes, 10 de mayo de 2019

CHORRI LA METIÓ Y EL PATO FUE UN HALCÓN.




Por Manuel Araníbar Luna


En este duelo de santos, San Roque Santa Cruz no pudo ganarle ni un escapulario a San Patricio que anoche fue un Hombre Araña resguardado por cuatro guachimanes. Fue la noche negra del Olimpia. El partido lo podían haber estirado noventa minutos más y esa valla iba a terminar intacta y remendada con punto de oro tras la vergonzosa derrota en Lima.

Una Coaster pegada al arco...
Los equipos celestes siempre han jugado así: pierden partidos increíbles  cuando la tienen fácil pero ganan cuando todo el mundo está en contra. ¿Qué esperaba la afición en general, y los especialistas sabelotodo? Lo más lógico, perder nuevamente. ¿Qué pedía la fiel y sufrida hinchada? Que ya que iban al matadero, estos celestes de corazón grande, por lo menos pusieran lo que había que poner.  Aunque en el fondo del subconsciente se tenía fe, como la tuvimos en las gloriosas jornadas en las que se ganó en cancha ajena.
Bueno, vamos por partes. Hasta los 44’ del primer tiempo y observando los improductivos ataques paraguayos, la hinchada opinaba que se debía jugar de igual a igual y responder ataque con ataque, que el Sporting  se estaba acurrucando como una Coaster atravesada en su arco. Que no había otra. Otros argüían que sí la había, que se  tenía que jugar al pasecito y quebrarles la columna vertebral a punta de paredes en toques de pa’ ti, pa’ mí, a pesar de que se  repite hasta el cansancio que el juego en paredes del fulbito peruano es el de una tortuga en cámara lenta, y con esa pachocha se le daba a los veloces paraguayos la oportunidad de  reordenar sus líneas; que lo único que quedaba contragolpear o, en palabras del Comanche Salas, hacer transiciones.
Un Pato volando como halcón...
Los asunceños, confiados en la efectividad de Santa Cruz y, además, en las debilidades y vacilaciones de la defensa celeste comprobadas en el partido en Lima, pensaron que Cristal era pan comido asentado con tereré, sin imaginar que el Pato quería desquitarse de las vacilaciones del partido anterior. Había jurado que nunca más iba a recibir una goleada del Olimpia, y cumplió su promesa porque su valla regresó a casa virgen con cinturón de castidad y punto de oro. Sacó de todo, atajó de todo, voló como halcón y rechazó como delfín.
Durante el primer tiempo los celestes aguantaron con una defensa ordenada para ubicarse pero desordenada para rechazar. Se tiraba la pelota para todo lado. Los pelotazos llegaban como bombardas y rebotaban como rascapiés. Nada de nada. Para desgracia de los asunceños, el Pato estaba en su noche y sus guachimanes (Chavetita, Gianfranco “el Vigilante”, Merlo y Johan “Real” Madrid) jugaban más concentrados que un caldo de cangrejo. De vez en cuando se les chorreaba una que otra pero luego la recuperaban.
Un Chorri recontra terco...
El Chorri 2 es un jugador impredecible y más terco que mollendino, siempre la pelea aunque la vaya a perder, desperdicia las fáciles y mete las difíciles, intenta  cuando nadie lo espera y la entrega cuando nadie se la pide. En cada partido pierde dos o tres goles, pero siempre está en la candela poniendo en práctica el antiguo lema “El que la sigue la consigue”. En el partido anterior contra Garcilaso regaló oportunidades de gol como Papá Noel en el mes de mayo. Esta vez tuvo una oportunidad no tan clara, pero terco como es, siguió avanzando mientras la hinchada le gritaba vía satélite
—¡Suéltala ya, Chorri, que tú siempre la embarras!
Todos pedíamos que se la juegue a Canchita que la pedía por la izquierda, a Cara de Bebé por el centro o a Calca por la derecha, no importaba a quién, pero que la suelte. No obstante, el Chorri Segundo, medio sordo por tanta bulla, siguió metiéndose y de improviso disparó   un misil de medio bote con destino a la canasta. El arquero Arias  se lanzó a la piscina verde pero estaba grabado en las Santas Escrituras Celestes  que la bola tenía que entrar. Y entró. Uno a cero y, para suerte cervecera, el árbitro Claus mandó a la gente al descanso.
Vivas rezando...
Para el segundo tiempo los guaraníes se apertrecharon con todo su armamento: fusiles, petardos, ametralladoras y bombazos. Pero se chocaron contra una impenetrable muralla celeste.Y eso que Canchita se perdió un gol más fácil que la tabla del 1. Así es el fútbol, las oportunidades son como flechas, una vez que las lanzaste ya no pueden modificar el rumbo. Los minutos pasaban lentos y la desesperación cundía, los hinchas paraguayos se jalaban los pelos y Vivas cerraba los ojos rezándole a la Virgen de Luján para que el arco rimense regrese virgen a Lima, hasta que, francamente aburrido, viendo que nadie iba a mover el marcador, el árbitro Claus decretó la clausura. Buenas noches.


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domingo, 28 de abril de 2019

¡TE VEREMOS VOLVER, GOLEADOR!


El doctor Aldo Alvarado Hinojosa es un prestigioso médico traumatólogo. Además, es hincha cervecero a muerte y fundador de las primeras barras cerveceras, En su adolescencia quitaba tiempo a sus estudios para tocar el bombo. Hoy nos da una clase magistral con respecto a lesión sufrida por Emanuel Herrera, el goleador histórico cervecero.

Por Aldo Alvarado Hinojosa.

(El Doctor Celeste)

El tendón rotuliano une la rótula con la espina anterior de la tibia. Es imprescindible en los movimientos de flexión de rodilla.
La rótula es un hueso situado en la cara anterior de la rodilla y actúa como una polea al movimiento de flexo-extensión de la rodilla, dado por los huesos fémur y tibia. En el movimiento biodinámico de flexión de rodilla se produce una contracción fuerte del músculo cuádriceps —que es el músculo grueso en la cara anterior del muslo—, actuando una fuerza que, por intermedio de la polea ejercida por la rótula y la prolongación de este músculo a la inserción de la tibia, nos permite hacer la flexión, pero básicamente el movimiento de extensión de la rodilla, que es el que permite estirar la pierna.
La lesión...
La ruptura, generalmente traumática del tendón rotuliano, requiere necesariamente un tratamiento quirúrgico. La técnica demostrada en la actualidad es la técnica abierta para sutura del tendón rotuliano; es decir, se cose el tendón rotuliano y, de acuerdo al nivel de ruptura del tendón, puede requerir incluso el uso de unas anclas, que son estructuras metálicas o de biopolímero que fijan el tendón en la inserción del tubérculo anterior de la tibia.
La rehabilitación.
El doctor Alvarado de amarillo, rodeado de los barristas fundadores.
Generalmente se aconseja el inicio de rehabilitación con ejercicios de contractura isométrica; es decir, ejercicios sin flexión de la rodilla, sólo con fortalecimiento muscular. Esto durante las tres primeras semanas. Gradualmente pueden darse los movimientos de flexo-extensión hasta lograr los rangos completos de movimiento de la rodilla.
Esto quiere decir, queridos amigos, que no tendremos delantero durante al menos cuatro meses. Esperamos que la recuperación de nuestro gran goleador se dé lo más pronto posible.


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NOCHE DE PIÑAS: CRISTAL 1 ALARCON 1.


Por Manuel Araníbar Luna
Los cerveceros llegaban con la moral baja por los recientes malos resultados en la Libertadores. Y una mala noticia terminó por  golpear a la hinchada celeste: el árbitro designado era Joel Alarcón, conocido en todo el Perú por su mediocridad, por su hostilidad a los cerveceros y su familiaridad con el  equipo de Ate.

Jugo de Piña...
Pero ya estaba hecho el menú y había que enfrentar al clima adverso. Aunque un tanto timoratos en el inicio, luego de algunas indecisiones en su retaguardia, los celestes enmiendan sus líneas y se ponen al timón para generar jugadas a punta de toques cortos seguidos de pases largos. No obstante, un jugo de piña, la saladera se ensaña contra los cerveceros cuando a los 20’ se lesiona Herrera, teniendo que abandonar la cancha (para felicidad de Alharacón). Contra lo que se suponía, los celestes mejoran en el ataque fraguando una serie de toques en el medio campo entre Calca, Piki, Tití  y el Pato que alimentan por las bandas  a Chorri 2 y Nando Pacheco.
Un platillo volador...
No obstante, el gol no se origina por las bandas sino por el centro cuando Titi, luego de recibirla quiebra a dos  palitroques de camiseta desteñida que pretendían hacerle un pan con jamón, y en vez de patear con fuerza, como se estila cuando uno se encuentra frente al tiro al blanco de la tómbola,  el Titi hace una cucharita que se mete como dron a la esquina del portón de un paralizado Zubsuck que la mira como a un platillo volador con luces psicodélicas. Golazo que hace que el Tití se meta un pellizcón en el antebrazo porque ni él se la cree. Todo bien, abrazos y palmazos frente a la banca de suplentes. Ahora la consigna es aumentar la cuenta. Sin embargo, los cerveceros no escuchan la consigna porque se  retiran a su cancha, y con ello permiten que la visita se adueñe del mediocampo, aunque sin asustar en lo mínimo a la retaguardia rimense. Y así se van por quince minutos al cuartito de los masajes.
El diablo en el arbitraje...
Para el segundo tiempo los celestes se dedican a contragolpear, aunque esporádicamente, y a triangular cuando se requiere. En una de esas series de toques entre Piki, Tití y Calca, le sueltan un centro pasado en baño María para el Chorri 2 que cabecea de espaldas y vuelve a dejar como estatua al arquero colorado con camiseta verde, pero la bola se escapa como la plata de la quincena. Luego otro centro, un calco de Calca, llega a la cabeza de Nando que le choca en la mano al gringo, el rebote lo toma Chorri 2 y la patea como venga pero el poste es un semáforo que le dice que no hay pase, y la bola le obedece. Por lo visto, los celestes están piñas: la puntería en el camarín, el santo de espaldas y el diablo en el arbitraje.
El penal de Piedras Gordas...
Para esto, ya el arbitrucho le ha puesto la puntería a los cerveceros en una actuación tan escandalosamente parcial que hasta su silbato es crema. Un disparo de Piki  es desviado con una  mano más grande que guante de béisbol dentro del área: penal más grande que Piedras Gordas pero Alarconcha no la quiere ver porque le ha caido una tierrita en el ojo, pero le muestra con rigor la amarilla a Piki y a Madrid, mientras que a los visitantes les pone 20 de nota por su conducta ejemplar.  Ya cuando el partido está por concluir, en una pelota dividida en la que ambos rivales ponen la pierna fuerte, el arbitrucho expulsa a Piki que se va de la cancha por obra y gracia de Alharacón. Los cerveceros se quedan sin contención y gracias a ello los visitantes consiguen empatar. Ya con el resultado en su bolsillo, el seudo juez dice chau, para irse rapidito a celebrar en Ate. Buenas noches. ¿Dijimos “buenas”? ¡Pero qué van a ser buenas cuando se han perdido dos puntos!
CODA.

  •        Saladera aparte, árbitro en contra aparte, el equipo pudo haber ganado con varios goles de diferencia a pesar de que estaba jugando mal. Se regaló el medio campo con la finalidad de contragolpear, pero en varias ocasiones salían rápido pero se frenaban, tal como en el dicho “carrera de caballos, parada de borricos”.
  •         Nuestros mejores deseos de recuperación para Emanuel Herrera. Se lo merece.


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domingo, 14 de abril de 2019

CERVECEROS VOLTEAN EL PASTEL EN DOMINGO DE RAMOS


Por Manuel Araníbar Luna
Los celestes llegaban cansados arrastrando los pies, golpeados, estresados después de la laboriosa victoria ante Concepción. Pero el objetivo de Claudio era no perder el paso. Todos tenían que poner lo que se pone, lo que Piki dijera una vez: “Si las piernas no responden hay que poner corazón”.


Diez camisetas vacías...
Pero en el primer tiempo el corazón se les quedó olvidado en el camarín junto con las ganas, la actitud y el esfuerzo extra. Porque durante todo el primer tiempo el equipo de Navarro se apoderó de la cancha, de  la llave, el timón y el pedal desacelerador para escapar con los tres puntos a Cajamarca en  avión fletado desde el Trébol, porque tenía bloqueados a los creadores cerveceros a quienes nada les salía. No había precisión (también se les había quedado en el camarín) no había conexión, no había electricidad. En resumen: sólo había diez camisetas celestes que eran sacudidas por el viento como si dentro de ellas no hubiera nada.
Los Muertos Vivientes...
Para colmo, más tarde, el indescriptible Victor Hugo sopletea  un penal tan sólo porque el delantero se lanza a la acequia tras  un pequeño roce con los defensores. Tiro en cámara lenta y gol. Uno a huevo con penal bien definido pero mal sancionado. Estas cosas convierten al popular  VH en protagonista de la película. Nadie le roba el show. No obstante, el gol de la visita no despertaba a los celestes que no reaccionaban ni con electroshock. ¿Estaban muertos? ¡Nooo!, por lo dicho líneas arriba, el trajín del partido por la Líber les había pasado el recibo por honorarios. Así, caminando como los Muertos Vivientes, se fueron a dormir la siesta al camarín
Un cohetecillo en el ...
Para el segundo tiempo, el utilero Linares le entregó a cada uno su respectivo corazón, medio kilo de actitud, y un baloncito de oxígeno que les dio el aire que necesitaban. Además, a Loba le dio una cucharada de memorex. Carlitos recordó entonces que él es el capo de todos los pases, al toque, en guan, en  sorpresa, al vacío, y en callejón. Y las cosas mejoraron. La hinchada que había bajado el volumen de los cánticos despertó al verlos jugar con ganas y  empezó a rugir con gritos que se escuchaban hasta la Plaza Castilla. Esto tonificó los músculos de los cerveceros como si les puesto un cohetecillo en el trasero acompañando la receta con una transfusión de Desawebina Forte porque apretaron el acelerador y se empezaron a colar por todos lados, pero el Loco Delgado estaba en su tarde y ya había salvado goles hechos. No obstante, la presión aumentaba, y los goles tenían que aterrizar sí o sí.
Goleada en Domingo de Ramos...
El empate llega gracias a un envío de Titi a la candela para que la pesque Emanuel, y  el central  visitante la cabecea justo para que la bola dé un botecito de conejo al zapato derecho de Ema que no lo piensa y empata el partido con un bazookazo de derecha, dejando paralizado al loco Erick que cae de rodillas en pleno Domingo de Ramos, rezando al cielo con los brazos abiertos para que no le anoten más goles. Pero parece que está rezando en ruso porque no se le concede el milagro.
Los cerveceros, enrazados, no están contentos, quieren ganar el partido. Piki lanza un centro medido a  Herrera que la cabecea pero rebota en el tronco, regresa a los pies de Gianfranco, quien -habiendo recibido las órdenes de ser “más conchudo”- le da el pasecito a Titi que la acaricia con el empeine y la pelota se mete entre un mar de piernas que le tapan la visión al Loco. Este se lanza cuando ya le han puesto la vacuna. 2 a 1 y el estadio es un manicomio. Ya terminando el partido, Ema se escapa por la derecha y lanza centro arrastrado para que Chorri II la empuje al fondo de la canasta. 3 a 1 y esto se acabó. Buenas noches.


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