domingo, 22 de mayo de 2022

CRISTAL 1 KEVIN ORTEGA 1

 Por Manuel Araníbar Luna.


Se llegaba al estadio Gremco con tranquilidad, sin pizca de miedo o pusilanimidad porque ya se ha ganado tranquilamente varias veces en ese estadio. Se tenía que ganar y había confianza en el triunfo, pero por desgracia los once celestes se enfrentaron a catorce jugadores, once de crema y tres de amarillo con bivirí del mismo color de la camiseta de los rivales.



Como en cantina del Oeste…

Los celestes empezaron bien, a pesar de que durante toda la semana unos cuantos mermeleros de las redes que empezaron a meter candela con malévolos rumores para crear desestabilidad en La Florida. Los tricampeones lo hacían bien, porque tomaron la manija del partido, porque triangulaban con absoluta tranquilidad,  porque llegaban al arco rival y porque disparaban como en cantina del Oeste, fruto del estilo de juego impuesto de toques por toda la cancha mientras los jugadores de Gremco, tiesos como conos de entrenamiento,  los miraban pasar.

¡Ese waripolero!

El gol, como tsunami después de un terremoto, se veía venir. Tras una serie de toques Yoshi le manda el dron a Nilsson por encima de las cabezas de la defensa. Este se la juega a Canchita que la mete con facilidad. Más fácil que una papaya en ensalada con azuquítar. Entonces llega la anulación del gol. Una infamia. El banderillero levanta su waripola aduciendo que Nilsson está adelantado y su causa Kevin le da la razón. Hasta el comentarista que es hincha de la camiseta percudida al mango reconoce que el gol es legítimo. Y bien sabemos que para que este señor le reconozca méritos a los celestes la verdad debe ser bastante rochosa.

¡A Catar vinos!

Pero así es el futbol. Momentos después un centro desde la derecha hacia el área de Cristal pasa por encima de dos jugadores locales que están en zona de influencia y más adelantados que el diccionario Larousse. Es más, uno de los adelantados la quiere chapar y se le va y entonces la pesca el que la mete al área.  El árbitro y sus colaboradores, todos con bivirí merengue convalidan el gol.

Estas dos trafas influyen en el resultado del partido. Porque si no se anula el gol de Cristal los locales iban a salir disparados a buscar el empate y se le podía anotar más goles. Pero así es le futbol local, con fallos imperdonables que perjudican al tricampéon de las 20 copas, con jueces que diz que se van a Qatar (mejor que vayan a catar vino a Tres Cruces, o mejor en Acho).

Merecido, aunque injusto…

Cinco minutos después, los celestes con la sangre en el ojo, se lanzan al ataque, ya no tanto de pasecito lateral sino más lanzados al abordaje. Un centro del zurdo Yoshi desde la derecha, Canchita la pelea y la pelota va a los pies de Gianfranco. El Vigilante, que se ha mandado a lanzar el anzuelo para el rebote, la pesca en guan (algunos aducen que se debe escribir en one, pero estamos en Limonta no en EEUU) y desengatilla tremendo petardo que se mete como liebre entre la maraña de piernas de medio equipo local y rompe la canasta de huevos de corral. 1 a 1, merecido empate, aunque no es justo porque debe ser un 2 a cero.

Las piernas no obedecen…

Para el segundo tiempo las acciones cambian. Cristal baja las revoluciones, y no por órdenes técnicas sino porque las piernas no dan más. Para colmo a Canchita y a Irven los tuvieron a punta de patadas a las canillas ante un árbitro que al igual que Popeye tiene un ojo cerrado y el otro con legaña.  Los locales llegan más mientras el medio campo rimense acusa la seguidilla de partidos.

La explicación es clara y justificable. Hace tres meses que están jugando dos campeonatos paralelos y no tienen descanso ni para ir al baño ni para visitar a la flaca. Esto no lo entienden los resultadistas, los que exigen triunfos y rendimiento parejo sin detenerse a pensar que casi todos los jugadores vienen golpeados, con fatiga física y músculos sobrecargados. Aún así hay quienes sostienen que la culpa a Mosquera, como si los jugadores celestes fueran de palo. Con todos estos ingredientes que no los dejaron desenvolverse al cien por ciento los guerreros celestes pelearon un partido digno, batiéndose con uñas y dientes aunque sin la potencia requerida para estos compromisos. Buenas noches.

Jalemos la palanca

No a uno solo. Hay que meter al wáter a los tres de amarillo, y bien apretaditos porque  desde el principio estuvieron de acuerdo en todo, porque entraron a la cancha con pantalón negro y camisa amarilla aunque por dentro llevaban calzoncillo y bivirí de color desteñido. Se merecen el viaje a la alcantarilla. Que vayan a Qatar de ida nomás para chambear de porteros y que se regresen en camello a Gremco que es su casa alquilada.



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sábado, 14 de mayo de 2022

CRISTAL 3 AYACUCHO 2: SE SUFRE, PERO SE GANA

 Por Manuel Aranibar Luna


Cuando disputa dos certámenes paralelos con una plantilla de muchos canteranos bordeando la veintena de edad un equipo se expone a expulsiones, sobrecargas físicas, lesiones... y remiendos de último minuto. Ayer la defensa tuvo que ser parchada por lesiones y suspensiones de sus centrales habituales. Esta vez entró Lorita por la derecha y Nilsson por la izquierda. Lutiger y Madrid entraron de centrales.

 


Castillo en la contención. Yoshi cinco metros más adelante como repartidor de delivery al lado de Calca. Canchita por la banda izquierda, y vaya que lo hizo bien. Por la derecha Irven apoyado por las proyecciones de Lorita. De ariete central entró el larguirucho Chris.

Los rivales hacían postas de a tres para bloquear el armado pero confundiendo la pelota con las piernas con seguidas infracciones que merecieron tarjeta. Los celestes no se chuparon y siguieron entrando en rápidas triangulaciones. Con ese trío de armadores al medio, apoyados por sus carrileros, sería imposible que no haya toques y rotaciones rápidas que culminen en la valla contraria.

¿Y el tablero?

Y llega el momento de inaugurar el marcador. Jesusito le manda una bola a Nilsson para que la corretee como galgo a liebre. La alcanza y sobre el pucho manda la bola a la candela donde está llegando Irven. Este dispara y la chancha puñetea el travesaño. Un defensa ayacuchano la recibe y se la pasa de cabeza a Canchita. Christofer, todo un caballero, agradece y la mete en un ángulo. El gol de Canchita pone el número 1 en el modernísimo tablero electró…. un momentito, ¿y el tablero electrónico? Un inmenso vacío nos responde que el pobre tablero ha pasado a mejor vida. Bien, el uno a cero tuvo que ponerse a la antigua con cuadraditos numerados.

Gracias por el pase al arco…

Y los duendes nos siguen guasapeando que vienen más goles. No pasa mucho tiempo cuando Irven pivotea una bola para el Zancudito, este le devuelve el favor y se sigue metiendo. Irven, agradecido por el gesto se la devuelve para que se haga una aunque sea, pero Chris llega pasado de revoluciones, la bola le llega al taco y se le enreda como madeja de lana entre los pies. La bola se mete dando botecitos. Un ayacuchano se lanza a despejarla, pero termina dándole un excelente pase al arco. Gracias ayacuchanito, ya iremos puallá. 2 a huevo. La tribuna pide más, y los celestes siguen llegando como fieras tras ovejas. Pero los waris tienen lo suyo. Un pericotito apellidado Techera paisano del chino Ximénez  les hace pasar malos ratos a la zaga rimense. El arco de Alejandro el Flaco se salva de algunas angustiantes situaciones de gol.

Gol del flaco Rafael…

Cuando está terminando el primer tiempo Canchita al borde del cajón de frutas la retrocede para Calca. Este la centra medidita para Zancudito que la mitrea hacia el piso pero…, alto ahí, ¡ese no es Zancudito! El que la ha metido no es el 9, el que la ha metido juega con el 19. ¿Qué hacía ahí? ¿Debería estar cuidando la zaga central? No interesa, lo importante es que ha metido el tercero. Es un canterano flaco con barbita. Se llama Rafael Julián Lutiger Vidalón, y el 3 de julio cumple los 21. Mide 1.87 el flaco y pesa 74 kilos con dos piedras en el bolsillo. Es su primer gol con la celeste y lo celebra ante la hinchada. Así se van al camarín.

Para el segundo tiempo, como han visto que la cosa está papayita los celestes entran cambiando impresiones sobre qué van a almorzar después del partido, unos quieren cebiche y otros piden tallarines.  Mientras se ponen de acuerdo con qué marca de gaseosa la van a asentar, los ayacuchanos les meten dos goles en dos minutos y se ponen a un paso de empatar. El profe Mosquera -que ya les ha repetido mas de veinte veces que aunque los vean ensangrentados y con diez balas en el cuerpo no se confíen- se ve obligado a mover los trebejos. Entran Liza, el Hombre Lobo, Tíbiri Távara y Pretell. ¡Huy curuju, Yotún se lesionó! Lo reemplaza Alejandro el Chico.

Mi cuerpo no está hecho de metal…

Los celestes triangulan, dejan pasar los minutos, la arrullan y la duermen, arrorró mi nena,  y con ello le bajan las revoluciones a los waris. Esto no es panudez ni cachita ni mucho menos canchereo. Lo que sucede es que los waris están metiendo harta taba (ya lesionaron a Yoshi) y hay que cuidar las piernas y el físico para el martes. Esto no lo entienden algunos hinchas que creen que el buen estado físico cae del cielo y los jugadores celestes no se lesionan ni se agotan luego de una seguidilla de partidos. No, muchachos, los jugadores no son supermanes, un futbolista con sobrecarga física tarda varios días en reponerse. Acuérdense del tema “Mi cuerpo no está hecho de metal ni de madera” ¿Entendieron? Esperemos que sí. Buenas noches.

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domingo, 1 de mayo de 2022

¡DERROTAMOS A OTRO PUNTERO!

 Por Manuel Araníbar Luna


Sol tibiecito, una brisa ligera en el arranque.  Revolotean varios gallinazos provenientes del depósito de la municipalidad. Pero s
e augura un buen partido. Hoy nos toca enfrentar a otro de los punteros. Ya tumbamos a dos, nos falta el más peligroso que está ganando de local y de visita. 



Tarjetas a granel…

El equipo de Puno ha entrado a esperar, retroceder, defender con tres líneas de bloqueo y contragolpear cuando la ocasión lo amerite. En suma, una tacañería completa en el planteamiento de Bam Bam. Sus esbirros hacen la hora peruana, el arquero se demora una semana en los saques. Al estilo Neymar, sus compañeros se tiran al suelo a cada toquecito, sus saques de banda los hacen en cámara lenta (déjenlos nomás, que todos tienen su karma).

Por su lado los chacales celestes de Mosquera no se guardan nada. Se adueñan de la bola y la rotan por todos lados. Lo difícil es penetrar la triple línea del conjunto visitante que hoy recibe el padrinazgo del árbitro Maléndez que también juega contra los celestes. Mira para otro lado cuando hay un guadañazo de los juliaqueños. Y si lo hace un celeste lo pinta de amarillo. El primero en recibir el aviso de una beca es Yoshi, que harto de tanta parcialidad ha reclamado airadamente y con razón. Pero no tenemos otra, a mal juez buena cara (así no es el refrán, pero la situación lo amerita, hay que seguir atacando)

Los pasecitos van de aquí para allá, de allá para acá. Un disparo de Calca da en el palo del gallinero y sacude la caquita de gallinazo. Luego Yoshi se mete por la izquierda y crea pánico, pero la bola no entra. Mientras tanto, para que no digan que hay preferencias por un solo celeste el segundo amonestado es Távara.

El apóstol con chimpunes…

Sin embargo, la beca directa y completa con viaje al camarín, bolsa de viaje y ducha de agua fría se la gana Merlo por un inocente toquecito con el hombro de esos que nos suceden a diario en la cola para las vacunas y en el paradero de las kombis. No obstante, hay que ser justos, la responsabilidad es compartida miti-miti entre el seudo juez y su banderillero que ha venido corriendo de Acho para recibir su propina del equipo del aurífero (no se la vaya a llevar  el soplapitos que ya ha demostrado que es un tramposo).

¿Y ahora qué replanteará el profesor Mosquera con diez jugadores ante el peligroso puntero del campeonato? ¿mandará a sus chacales que se acurruquen como anchovetas en lata? El profe plantea mejor cuando las cosas se le ponen más peludas que una tarántula.

Entra Castillo para reemplazar a Távara que está en salmuera por su yellow card. Y aunque parezca mentira, el carro celeste sigue jugando pa’lante sin retroceso. Jesucito se encarga de cortar todos los avances de los puneños, acompaña y pisa ambas áreas, socorre a los desvalidos y da de beber a los sedientos. Es un apóstol con chimpunes y camiseta.

El fantasma del estadio…

Los guardianes cuentan una vieja leyenda, que por las noches se pasea un fantasma por el área chica de la tribuna Sur. Momentito, ¿dijeron que por las noches? Parece que el fantasma también se aparece por las tardes. Por lo que estamos viendo, el que se pasea es otro fantasma, el fantasma del gol, porque las llegadas de los rimenses están causando que el corazón de Bam Bam haga bum bum. La pelota se pasea por el área pero no logra entrar ni con orden judicial y descerraje de puerta de fierro por causa del fantasma que hoy juega para los juliaqueños. La más clara entre varias yemas es la sucesiva serie de pasecitos iniciados en el siguiente orden: Castillo – Calcaterra – Avila – Yoshi que salta por encima de la chancha – Madrid - patadón que da en el tronco. No hay nada que hacer, entre el fantasma y el árbitro no quieren que ganemos: siguen los tarjetazos para Chávez, Ávila y Pacheco, además de la roja para el asistente del comando técnico. Un poco más y les muestra la tarjeta a los barristas cerveceros por mandarle saludos a su familia en lugar de agradecer. ¿Qué pretendes, Menéndez, por qué a los celestes te les prendes?, retírate si no entiendes.

El exorcista

Los minutos pasan y los duendes, satanás y el fantasma de la viuda han clausurado el arco. No obstante, a todo fantasma le llega su exorcista, un cura flaco llamado El Padre Horacio es el que logra que la maldición se vaya al río al rociarle agua de caño bendita. Centro de Yoshi, un juliaqueño la rechaza de cabeza, la bola da un bote y salta como pulga a la barriga de Calca. Este la abofetea y la chancha entra con parapente a inflar las mallas. Increíble, los celestes con diez jugadores han atacado mucho más que cuando eran once.

El fantasma de un frejol

Sin embargo, Valencia quiere una equivalencia. Mala suerte, Bam Bam. Muy tarde, demasiado tarde, irremediablemente tarde. Ahora desesperación corre por cuenta de los juliaqueños; los celestes le están dando cucharadas de su propio chupe de camarones. Quienes se lesionan y hacen tiempo son los bajopontinos. Y molesto porque su equipo ha perdido, el juez sopla el pito que suena (y huele) a suspiro de fantasma de un frejol. Buenas noches.

 

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sábado, 23 de abril de 2022

CRISTAL FUE PAPÁ EN EL CUSCO

Por Manuel Araníbar Luna.




El Cusco estaba movido, y no por temblor sino por el movimiento de la hinchada local corriendo hacia el estadio. El clima no era tan frío y hasta el río Urubamba no corría, trotaba, y de vez en cuando se detenía a ver si en pocos minutos iba a escuchar los goles del equipo rojo tomate. En el camarín de los imperiales reinaba la calma, la confianza.




Contra todas las apuestas...

Los cusqueños tenían una ventaja a la mano: jugaban de locales. En cambio, para los rimenses el compromiso era difícil. Se jugaba a 3200 metros de altura, Cienciano estaba completo y se mantenía en la cima del Huayna Picchu por derecho propio. Cristal venía de dos derrotas internacionales y un triunfo laborioso con algunos lesionados, y otros suspendidos. Retornaba el Zancudito con muy pocos minutos en cancha tras su recuperación. El profesor Mosquera se había quedado en Lima, aunque el resultado de su análisis había salido negativo; los tecleros resultadistas de siempre habían arreciado sus ataques buscándole guantes al ciempiés. Ah, y un par de etcéteras más que es del caso mencionar: las apuestas daban a Cienciano 10 a 1 y el empate pagaba 2 a 1.

Recibiendo el agua de socorro…

No obstante, escondido dentro de todo lo negativo había algo positivo, la actitud del comando técnico y los jugadores que miraban el partido con serenidad, como luego se vio en la cancha.

Ya en la grama, los contrarios, conociendo cómo juegan los celestes tampoco se mandaban de hachazo. Intentaban por la derecha, intentaban por la zurda. Llegaban, pero sin fuerza. Alejandro el Flaco Duarte ni se ensuciaba la camiseta (que dicho de paso está bien bacán). Sus cuatro pitbulls, echando al tacho los cuatro goles del partido con Muni, esperaban y rechazaban serenos como agua de pozo, claro que recibiendo cristianamente el agua de socorro del Hombre Lobo, el Chévere Távara y Alejandro el Chico.

Aún así, los rojos mandan un pelotazo al poste. Sólo fue un susto porque si iba un poquito a la derecha ya Duarte la esperaba para embolsarla. Los rimenses se escapaban por las puntas muy de vez en cuando. Algunos hinchas criticaban a los celestes porque no corrían como en Lima (a esos criticones quisiéramos verlos correr a 3200 msnm). Ya agonizando los primeros 45’ Seminario sopla penal por un jalón de camiseta en el área. Alejandro el Chato la falla y termina el primer tiempo en medio de un cargamontón al tremendo juez.

Para el segundo tiempo entra Canchita y sale Calca algo sentido. Los celestes se arriman un poquito más adelante. Minutos después sale el Zancudito que con tanto frío no ha podido picar y entra el Beybe. El partido cambia de cara, ya se jugaba más al toquecito.

Entre dos robafocos…

 Hohberg desde su banda, antes de que lo saquen manda un botellazo de cantina hacia la derecha para el Hombre Lobo, que ha corrido todo el partido haciendo el subibaja y se da tiempo para soltar un huaracazo que le saca astillas al  dintel (léase travesaño). Por desgracia no apareció la luna llena, de lo contrario la metía y celebraba con aullidos. Minutos más tarde, Johan “Real” Madrid, que pasa por buenos momentos, se mete una escapada  por la derecha para el Lobezno y se adelanta para recibir su vuelto (con sencillo por favor), pero Leandro lo deja en pindinga (no es lisura aunque lo parezca), quiebra para adentro y manda el dron al Beybe que apenas se asoma entre dos grandazos y no se sabe cómo mete un globito de fiesta infantil al otro lado del arquero que ni caso le hacía pensando que los dos manganzones se la iban a quitar con un par de cocachos. Y hasta ahora el arquero Vargas se jala los pelos sin explicarse cómo pudo el huanuqueño de acero cabecear entre dos robafocos (el Che mide 1.90).

Hay que cambiar el travesaño…

Entran Loyola por Lutiger y Hohberg es reemplazado por Pretell que a los pocos minutos mete un huaracazo que vuelve a quebrar el travesaño. Entra Lorita por el Lobo que se ha jugado un partidazo y se despide mostrando los colmillos de pura alegría. Hay que darle un churrasco doble con sangrecita. Ahora sí que pasamos susto. Los locales se juegan al todo o nada. Pero mala suerte, ganó el nada. El árbitro sopla la vuvuzela y se va rápido al camarín a ponerse un tanque de oxígeno. Buenas noches.

AVISO DE SERVICIO PÚBLICO: Cambien ese maderón que ha quedado rajado por causa de esos dos balazos. Después no digan que no lo advertimos.



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martes, 19 de abril de 2022

LO QUE NO SE COMENTÓ DEL 6 A 4

 Por Manuel Araníbar Luna


LA VACUNA DE YOSHI. Ya Muni había adelantado a los inicios del partido. A los celestes no les quedó más que lanzarse al empate. Un centro de Calca le da en el codo al marcador de la comuna. Penal, aunque un par de comentaristas arguyen que el codo estaba en modo retráctil como los Transformers (ya pe’, dejen los juguetes y pónganse a comentar).



¿Y ahora quién lo patea? Sus compañeros miran a Yoshi. La hinchada mira a Yoshi, Claudio Bustamante mira a Yoshi, el arquero mira a Yoshi, Mosquera desde casa y todos los televidentes miran a Yoshi. El 27 celeste chapa la bola y no mira a nadie. Toma carrera y le pone la vacuna con aguja finita para que no le duela a los bebitos, y el globo de cumpleaños vuela tan lento que ni siquiera infla las redes. El chalaco agarra la bola y la pone en el ombligo de la cancha. No hay tiempo para celebrar. Hay que voltear el partido. Y vaya que lo logran.

 

PARA APOSTAR CARRERITA CON ADVÍNCULA. Johan Madrid jugó su mejor partido de los últimos tiempos. Se puso el overol y los zapatos de velocista. Marcó, acompañó, hizo relevos, se proyectó. Quebró devolvió pelotas a la carrera. Su jugada cumbre fue en el tremendo carrerón que se mandó dejando a dos marcadores sembrados como maceteros, la tocó para Liza la Figura que jala marca por la derecha y este le devuelve el favor. Johan levanta la cabeza y ve a Irven que se mete en cruce de Diagonal con José Pardo, y Johan imitando a Loba le da un pase en callejón del Buque. Irven hace la más simple, la empuja y gol. Pero qué bárbaro el pique, como para apostar 100 metros planos con Advíncula.

 

NANDO YA ESTÁ AFINANDO. Nando Pacheco , ya recuperado es una opción que poco a poco viene afinándose en clave de  fa. El sábado pasado en los pocos minutos que tuvo en el segundo tiempo hizo flecos a la defensa rival y dos jugadas suyas terminaron en dos goles. El quinto gol viene tras estupendo pase de Calca quien se la entrega como se le debe ser un delivery, a la carrera. Nando corre, la alcanza por la banda zurda y haciendo un quiebre se la envía bombeada como globo de agua justo para que Canchita la empalme de acrobática volea sin dejarla aterrizar, ya que la cancha no es aeropuerto. Esta maravilla de volea tiene un aire al último gol de Yoshi con la selección, pero con el chimpún derecho. Así la meten los celestes (cuando están con puntería).

Su otro servicio para el sexto gol es una jugada parecida, quiebre, amague y centro pasado. La fantasía llega por parte de Sosa, a cuyas tabas llegó la chancha lista para el maltrato. La para, amaga escaparse con la derecha haciendo que el arquero y el back se recuesten a ese lado, pero el Hombre Lobo quiebra hacia adentro y la empuja a la canasta de víveres que ya estaba hinchada en modo embarazo. Total, sextillizos, un puñete  para la planificación familiar y la sobrepoblación mundial, qué abuso. Y el Hombre Lobo sigue aullando de alegría.

EL DOBLETE DE IRVEN. Irven puede jugar bien o mal, puede fallar goles o puede pasarse medio tiempo solo, triste y abandonado al fondo de la cancha sin tocar la pelota. Pero nadie va a decir que Irven no la suda, que no se entrega ni tiene actitud. Irven es un pericote repentino, que cuando está en modo sicario la mete hasta con los ojos cerrados. El sábado le tocó meterla. El primero tras la jugada de Johan escrita líneas arriba en que se apareció como un fantasma celeste sólo para meterla  como el tema de Luis Fonsie, despacito.

Su otro gol fue de penal. Yoshi se la pasa en callejón oscuro y cuando Irven la va a conectar el defensa edil le mete la guadaña. Penalazo sin derecho a un habeas corpus. El mismo goleador huanuqueño se encarga de patearla. Derechazo rasante que el arquero adivina y vuela, pero aterriza cuando ya la bola ha inflado la canasta del pan. Y, a pesar de que Irven se raja por sus colores y la suda el doble que muchos jugadores, algunos lo quieren jubilar.

LA PALANCA DEL INODORO. Para sumergir a Beingolea con diploma, medalla de lata y discurso. Su resumen del partido duró un minuto(!!!) que, dividido entre 10 goles nos da un comentario de 6 segundos por gol. No terminaba de pasar un gol y ya estaba comentando el siguiente. ¿Qué le pasó? ¿Se le aflojaba la huacha y no tenía PH? Nada de eso. La orden era quitarle méritos al mejor partido del campeonato para que la gente hable sólo del clásico de las comadres.



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miércoles, 30 de marzo de 2022

YOSHI Y BAMBINO LA METIERON, USAÍN EL MEJOR.

Por Manuel Araníbar Luna


Esta vez Lapa entró sin mascarilla y con la nariz más perfilada, claro que su ñata no era tan fina como la de Bill Clinton y mucho menos Tom Cruise, pero por lo menos ya podía sonarse la ñata sin que los moqueguanos le retrocedan por la puerta falsa y estornudar sin que se le escape un poco de carne molida.


La bofetada del Bambino

Como dicen las abuelas, comenzandito nomás, los peruchos entraron a tocar y de pasadita a recibir patadas de los paraguas, mientras el árbitro miraba las musarañas. Pero paciencia, en algún momento se tenían que escapar. Aunque nadie se imaginaba que tan temprano. Los tardones de siempre no llegaron a ver el primer gol que llega cuando Cuevita se escapa por la zurda y desde el mediocampo manda la encomienda al centro donde el Bambino se mete como escapero con celular, y no le queda más que abofetearla por traicionera. La pelota, bien cacheteada da saltos de conejito, choca en el tronco, se va por la raya de cal al hasta el otro poste y se mete en la canasta de zanahorias. Los gritos aturden al arquero que levanta la vista y ve un montón de blanquirrojos que saltan como si el piso estuviera caliente. 1 a 0.

Metiendo taba como piñata

No obstante, luego del primer revés los paraguas siguen metiendo taba, sobre todo al Cuevita lo tienen como piñata llena de lucas gringas ¿y el réferi? Bien gracias. Por la otra banda, Advícula durante toda la contienda le está rompiendo la cintura a sus marcadores.

Aparte de meter taba los paraguas se adueñan del medio campo, la volante perucha ni bien termina de tocar la pelota ya le caen tres paraguas que no quieren llevarse una lluvia de goles Tanto los acosan que los peruchos empiezan a equivocarse. Yoshi da un pase muy corto y la pierde en salida. Menos más que la pelota besa el travesaño y va a la tribuna. Al rato, para no quedarse atrás, Callens le da un pase de mitra a Gallese pero la pantera sale en falso e, imitando a Usaín, corre como caballo de carrera y la alcanza cuando ya la gorda se quería escapar a una fiesta covid. Paciencia, más tarde irás al tono caleta, pero ahora no.

 La tijera de Yoshi

Yoshi que se siente culpable porque ha metido la pata hasta la ingle decide desquitarse y se proyecta al ataque sabiendo que si nos empatan la batería del Llauca lo va a linchar. Usaín desde la derecha manda un botellazo de cantina hacia la otra banda, un paraguas la rechaza de cabeza y la chancha cae a los pies de Cuevita que teje un elegante sombrero de paja, driblea y se la juega al Oreja. Esta manda el dron a la candela. El Bambino está listo para meterla, pero antes el defensa guaraní la peina con laciado japonés. El jugador celeste se mete por la derecha sin pedir permiso al profe, salta y le mete un tijeretazo de sastre, que para el arquero es un desastre porque le hace un terno con franja roja. 2 a cero. ¿No les dije que Yoshi quería sacarse el clavo? ¿Temblor? No, los saltos de la hinchada hacer bailar hasta la torre con cuello de jirafa.

Como ciego en luna de miel.

Luego viene otro centro directo al Bambino que le mete un mitrazo. La gorda le pide permiso al tronco para entrar, este se lo niega, y el rebote le cae del cielo a Callens que también jugaba picón desde que casi la embarra. Desesperado por hacer los trillizos, el chalaco le mete la mitra, pero, como ciego en luna de miel, no encuentra el agujero. Así se van al descanso. Pudieron ser tres, No importa, ya vendrán más.

Para el segundo tiempo, los peruchos entran a esperar, pero muy atrás. Los paraguas se adueñan de la cancha como traficantes de terreno, sin embargo la doble muralla impuesta por Gareca no es papayita. No pasan ni con orden del juez. Luego, otro centro desde la derecha va a la mitra de Bambino. Este le mete el combazo, piña, nuevamente la chancha golpea el palo. Gianluca se lamenta:

-¡Maledizione!¿Mi scusi, signore giudice, può spostare un po' di più l'arco?

TRADUCCION: ¡Maldición! Disculpe señor juez, ¿se puede arrimar el arco un poco más allacito?

No se puede, Bambino. Tate quieto, con ese cachetadón no solo la metiste a la canasta, también te has metido a la hinchada al bolsillo. Mientras tanto, Gareca al notar el cansancio hace cambios, refuerza a la defensa, varios peruchos salen golpeados pero alegres, mientras los de la camiseta a rayas han metido harta taba pero sin pasaje a Qatar. Les fue mal porque en Lima no se usa paraguas porque nunca llueve. 

Eso les pasa por angurrientos, por querer ganarse una propinita de Chile y Colombia. Total, Alonso quedó más zonzo, Torres se derrumbó, Balbuena se fue de malas, Schelotto terminó con el Q... roto. De Alderete y Ortiz no digo nada porque es lisura.  El árbitro dice chau. Felicitaciones , está bien celebrar, pero aún nos falta medio pasaje. Buenas noches y arriba Perú.



 

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