martes, 24 de mayo de 2016

LOS CELESTES EN LA GOLEADA DE PERÚ A TRINIDAD Y TOBAGO.

Por Manuel Araníbar Luna
Foto: Depor
Hartos ya de tanto engreimiento, figuretismo farandulero y desinterés de algunas figuras consagradas internacionalmente, tanto el escaso público que asistió al compromiso amistoso del estadio como el espectador televidente que presenciaron el compromiso amistoso de la selección contra el representativo trinitense tenían una  curiosidad: 
Evaluar  el desempeño de los jóvenes llamados por el Tigre  Gareca para afrontar la Copa América Centenario que comienza en los próximos días. Si les pesaba la camiseta, si la luchaban, si ponían actitud para pelearlas todas, si no le corrían al juego brusco. En fin, si daban la talla.  Y la curiosidad era justificada porque ellos son los llamados a ejecutar el papel de piezas de recambio de los años futuros en el fútbol peruano.  Claro que lo ideal sería hacer una seguidilla de encuentros internacionales con rivales de fuste para valorar su nivel y rendimiento. Y si no son evaluados ahora, ¿entonces cuándo?
Aunque el rival no fue futbolísticamente exigente sí lo fue en cuanto a la fuerza con la que jugó,  al sistema de presión que ejerció a la salida de los albirrojos durante la primera hora del cotejo, y al repliegue defensivo total durante casi todo el encuentro.
Las expectativas apuntaban a los más jóvenes, entre ellos el Beto Da Silva y Benavente, puesto que Rodríguez, Céspedes y Revoredo ya han vestido la camiseta blanquirroja. Los cerveceros que se pusieron la camiseta de la selección no defraudaron, algunos sorprendieron y otros pasaron con catorce.
Los celestes con la blanquirroja…
BETO DA SILVA. Anduvo perdido durante la primera hora, rotando, cambiando de puesto del centro a la derecha y de ahí a la izquierda pero nada de nada. Y no por no querer involucrarse en el partido  sino porque sencillamente no se la daban. De modo  que tuvo que bajar unos metros porque si la esperaba adelante no se la iban a pasar ni dándoles propina. El Tigre desde el banco se achoró y ordenó a Cuevita, Hohberg y Oreja   que se la jueguen al toque, al estilo fulbito de barrio. Así entre dos rojos  trinitenses  de más de un metro noventa, quebró con el badilejo a un macucón y mandó un lampazo que el arquero Marvin ni la vio. Sereno y canchero, corrió a la derecha, apuntó al cielo con ambos índices, se postró  de rodillas sin bajar los brazos y cerró los ojos. Apoteosis. Abrazos, felicitaciones, saltos en la tribuna. Buena señal para un cuasi adolescente de 19 años.

MUDO. Alberto estuvo solvente, canchero, prolijo, impasable por alto, y preciso cerrando las cortinas y muy atento en la trampa del offside. Nos hizo recordar sus inicios en las épicas tardes cuando en pareja con el Oso Villalta las ganaban todas por alto, cuando aún chibolo se arriesgaba a salir con la pelota jugada y entregándola al pie del compañero más cercano, tomado riesgos que acalaban los gritos de la fanaticada que le pedía que la chacree, que la reviente  sin contemplaciones de ninguna clase. Anoche lo vimos bastante recuperado.  No faltarán los locutorpes y cojumentaristas que alegarán que hasta un bebé podría controlar a unos jugadores trinitenses que aún creen que la pelota es cuadrada. Y bueno, de algo tienen que hablar para dar la contra.
JAIR. Aunque la tocó poco y los trinitenses tobaguenses  se arriesgaron muy esporádicamente  a embestir por su banda. Céspedes afrontó el compromiso con serenidad durante los minutos que jugó. Puede ser un buen argumento en la copa América porque tiene cintura, dominio de la zurda  en sus proyecciones, tanto pegado a la banda como metiéndose como tirabuzón en diagonal, lo cual es su especialidad.
REVOREDO. Impecable. Metió centros bombeados,  venenosos, con curva platanar. No tuvo fallas de marcación ni de servicios, salvo un par de pases que fueron a dar a los pies de un gigante de camiseta roja. Se proyectó rápido y creó sorpresa. Tapó zonas, bien en los cruces, y oportuno en los retornos, algo muy importante cuando se enfrenta a equipos contragolpeadores de salida rápida como lo serán los rivales de la Copa América. Algunos siguen preguntándose si el de anoche es el mismo Renzo Revorator que juega con la celeste. Sí que lo es pero en versión HD, bastante recargado con pilas atómicas.

2 comentarios:

  1. jajaja, lo que hizo revoredo no lo volvera hacer jamas. asi quiero verlo con la celeste. con pilas mas que recargdas, enpilado hasta que reviente

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  2. JUGARONBIEN LOS CELESTES PERO NO SE CONFIEN EN REVOREDO. PUEDE JUGAR BIEN HOY Y METER GOL HOY DIA PERO MAÑANA LA EMBARRA. LO MISMO EL MUDO QUE A VECES ESMUY SANO. A DASILVA HAY QUE DARLE MAS CONTINUIDAD Y YA LO ESTOY VIENDO COMO EL FUTURO ARIETE DE LA SELECCION. Y DISCULPEN PERO CESPEDES NO ES CELESTE, EL ES CAGONAZO, NO DEBEMOS DARLE MUCHA PROPAGANDA PORQUE EL PROXIMO AÑO SE VUELVE A IR

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