viernes, 11 de noviembre de 2016

¡4 A 1! PERDÓN, ¿ESTA ES MI SELECCIÓN?

Por Manuel Araníbar Luna
“A ver pellízcame”, le dice el hincha a su mujer. Porque lo que acabamos de ver por la TV no puede ser cierto. Golear por 4 a 1 de visita no estaba en los planes de ningún peruano.
Y no es que el Once Amigos de la Franja Roja haya jugado 20 puntos sino que el rival fue un desastre.  Anoche los mazamorreros fueron efectivos, una cualidad que venimos reclamando desde hace años-gol, mejor dicho, la cantidad de goles que la sele se pierde en un año. Aclaremos, en partidos clasificatorios es difícil jugar vistoso, y menos de visitante. A lo mucho un DT acomoda sus líneas para arañar un empate, o meter un golcito de lechero y apretujarse en su arco como sardina en aceite. ¿Pero meter cuatro y perderse otros cinco? No, estoy soñando, esa no es la selección del 70, 78 y 82.  Esta no es mi sele.
El novio dormido…
Empezando el primer tiempo los paraguas empiezan poblando siete jugadores en el medio campo. Y los peruanos, enredados en esa maraña de palitroques de bowling, se estorbaban entre ellos. Los paraguas tampoco se mandaban a fondo. Como si esperaran una fallita de la sele para vacunar.  Pero bastó una pelota mal servida de Yotún y que Tapia se dé una pestañada  de siesta esperando que el juez de línea levante la bandera -que se la  había pegado al cuerpo con cola sintética- para que los guaraníes metan su primer gol cuando los peruanos, jugador por jugador, eran mejores. Cierto, eran más, pero como siempre, llegaban y no concretaban, que es como si el novio se quedara dormido en la noche de bodas
Un Barreto con barrotes...
Ese gol de los locales fue el rocoto en el trasero que necesitaban los peruchos que hasta ese momento no podían armar ni una carpa de playa en esa olla hirviendo con tereré que era la cancha paraguaya. Entonces se acordaron que en los barrios limeños no se juega al chacra style metiendo patadones al campo contrario. Ni modo, había que  jugarla rodando y al toque de billar a tres bandas. Paolo no se quejaba, pese a recibir tantos codazos y planchazos, porque así se juega en Paraguay. Yoshimar, que estaba al centro -aunque erraba los pases estorbado por un Carrillo que no tenía salida-, se daba el lujo de mandar un par de fogonazos que los supo sacar el extraordinario arquero Barreto como protegído con barrotes Cierto, el arquerazo no fallaba pero sí su defensa y su contención, que ni sabían cómo cortar las pisadas y paredes del elenco de la franja.
Y los peruchos se crecen, se enseñorean, se ponen creativos, artistas, empiezan a destroncar a los rayados. Cuevita se agiganta, el Mudo corta todos los avances y gana casi todos los centros a la olla. Yoshimar contiene y falla un poco menos los servicios, Tapia por fin despierta del letargo, Flores apoya las salidas y cubre las zonas de Trauco. Adelante, como es ya costumbre, un Paolo con el hombro adolorido por cargar las andas del Señor de los Milagros con la esperanza de ganar aunque sea una vez de visita, recibe golpes y pivotea las pelotas que le dan por alto. Sin ser uno vidente puede adivinar que las quebradas líneas paraguas nos van a permitir el empate en cualquier momento, pero Lousteau sopla el rondín. Vamos al descanso  para corregir algunas cosillas.

Gúndose pótiem…
Y está escrito al vesre porque a los paraguas todo le salía al revés. Leyeron mal su partido y se confiaron en que los peruchos, deshidratados como estaban a 39 grados de temperatura, ya estaban con la lengua como trapo. Y el error que cometen es regalarle el medio campo como adelanto de navidad.  Los peruchos se pachamanquean a punta de toque y paredes. Y en jugada confusa luego de un centro, mitrea Paolo, la saca Barreto, remata Paolo, la caprichosa se manda contra el palo, después toma el rebote el Mudo, rechaza Barreto. ¡Por la Santa Cachucha, este arquero es un pulpo  elástico con veinte manos!  No obstante el empate no llega por toque sino por una pelota de tiro libre (mal llamada pelota parada: ¿cómo va a estar parada si es la primera que está en movimiento?). Yoshimar la centra con curva de plátano bellaco y la pelota llega a la mitra del parchado Ramos (que si revisamos el video, dos paraguas vigilan a Paolo mientras Corzo estorba a los defensas, lo que le facilita la tarea). Gooool, todos enronquecemos. 1 a 1.
¿Y ahora? Se supone que los paraguas van a contener la lluvia chola, aunque los paraguas están agujereados: no contienen ni los gases, atacan sin orden, como un mono con metralleta, y fieles a su estilo de hace cincuenta años, empiezan a mandar pelotazos a la candela, pero la olla de sopa de frejoles está con la tapa bien puesta y salvo un rebote regalado, nunca se rebalsa porque todas las sacan entre el mudo y su ballet de salto alto a doble ritmo. Más adelante los peruano siguen jugando fulbito y siguen llegando, gracias al técnico paragua, que esta vez los dirige como técnico de refrigeración porque su equipo se congela.
La actitud en el botiquín...
Luego, un defensa apellidado Pereyra pretende centrarla pero se la bloquea Cuevinha y el rebote lo recibe el Mudo, y sobre el pucho se la entrega al chato que, como pericote asustado, quiebra al mismo defensor hacia la izquierda y habilita al Oreja que la empuja segundos antes de que le caiga un asunceño. 2 a 1 y en el estadio nadie se explica cómo su equipo se complica, y el peruano se multiplica. Claro que tiene una explicación: el toque rápido, el desmarque, la triangulación y sobre todo la actitud que en algunos partidos la tenían guardada en el botiquín de primeros auxilios. Y los locales piden los últimos auxilios ante el desborde del río Rímac en tierras guaraníes.
Ya con el tablero en positivo la cosa se hace fácil, los paraguas se mandan con  todo y descuidan su puerta falsa. Corzo manda una pelota adelantada sobre Cuevinha. El chato se manda solito, y en el último toque la pica mucho y Barreto se la rechaza. La chancha le da un tatequieto al codo y le vuelve a caer, el chaparro se da una vueltita salsera y la mete a una esquina mientras lo guaraníes reclaman mano. Pero Lousteau ya señala el ombligo del campo. 3 a 1. Y si con el segundo gol el resultado parecía mentira, este tercero ya parece un sueño.
Gol de Don Cualquiera...
Pero falta la última. Cuevinha lanza un saque de esquina desde la derecha, cabecea Paolo y el hombre elástico nuevamente la rechaza; la bola va a poder del Mudo que la juega, rechaza un guaraní pero bloquea el Oreja que la mete sesgada, al rastrón para que la empuje Don Cualquiera,  desde un chimpún hasta una hormiga. La desgracia le jala la camiseta a un defensa local. Cuarto gol y esto se acabó. Y nos sigue pareciendo un sueño. Lousteau pita y se va tomar mate con tereré.
Hoy todo el mundo apareció con ronchas en los brazos, frutos del pellizcón para saber si es verdad. Y algunos  amanecieron con ronchas en el cuello, pero esas ya son chupetes de felicidad. Buenas noches. 
Coda.
Todo partido ganado es bienvenido, pero hoy con la cabeza fría vemos ya que el exceso de triunfalismo es dañino. Seamos claros. Este equipo que recibió cuatro goles no es el equipo paraguayo tradicional, luchador, sólido; que se defiende con once y ataca con diez metidos en el área contraria. Este no es el equipo que venció al buen conjunto chileno. No es el equipo que le ganó a la escuadra argentina en su cancha. Este Paraguay era un equipo descontrolado, manso como un corderito y extraviado como un campesino en la ciudad. Decimos esto sin desmerecer el triunfo peruano que pudo haber ganado tranquilamente por un marcador de 8 a 3. Y si no fueron más fue por la impecable actuación del arquero Barreto.
¿Algo más? Sí. Algunos diarios chicheros ya están vendiendo humo en balones de gas porque ya nos están viendo en el Mundial de Rusia. Y claro, tienen que vender su periódico de a china. Lo malo es que engañan al aficionado. Una goleada no te hace clasificar. Falta mucho camote para rebanar y freír en la sartén. Hay que tomar Serenol, muchachos, junto con otra cucharada más de Ubicaína.

2 comentarios:

  1. jajajaja, que vacilon. y esto paso justo hase un año
    por que no escribees un comentario del partido con nueva zelanda.

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  2. EN ESOS DOS PARTIDOS LOS PLANTEAMIENTOS HAN SIDO COMPLETAMENTE DIFERENTES. EL AÑO PASADO PARAGUAY SE FUE CON TODO PARA ADELANTE Y DESCUIDO LAS MARCAS, LE REGALO EL MEDIO CAMPO A LOS PERUANOS. EL VIERNES NUEVA ZELANDA SE METIO EN SU AREA Y NO DIO LIBERTAD DE ACCION A LOS DELANTEROS PERUANOS. ESTA VEZ CUEVA, LA CULEBRA Y EL OREJA JUGARON POR DEBAJO DE SU NIVEL. A CORZO SE LO LLEVARON VARIAS VECES POR VELOCIDAD. DE TODA SAMNERAS LES GANAMOS ESTEMIERCOLES PERO GFALTA UN POCO DE ACTITUD. VAMOS MUCHACHOS A MATAR POR LA CAMISETA SAGRADA

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