lunes, 22 de septiembre de 2014

UNA VIDA NO VALE UNA CHINA.

EDITORIAL
¿Quiénes manchan la pelota? La respuesta es obvia. La violencia se ha hecho ya una constante en el fútbol a nivel global. Pero si los pirañas manchan la pelota, hay algunos personajetes que les ponen el tacho de basura en la mano. Veamos.
El año 91 un dirigente de la percudida,  enemigo de la celeste y tristemente célebre por sus escandalosos sobornos, fomentó el odio y la agresión contra los cerveceros  días antes de un partido de fútbol profesional entre el equipo celeste y el equipo de la camiseta percudida en el estadio de Odriozola , el cual terminaría con un categórico triunfo cervecero. Las pandillas rivales no sólo se limitaron a lanzar ladrillos, piedras y tacos con clavos contra los hinchas celestes sino que incendiaron el bus que trasladaba al equipo cervecero. Sólo por milagro no ocurrió una tragedia.
Pirañitas y matones…
Pero esa bestia envidiosa no se quedó de brazos cruzados a raíz de la vergonzosa derrota sufrida ante el cuadro rimense. Lanzó toda una campaña mediática contra el equipo de La Florida tildándolo de “el enemigo”; organizó fuerzas de choque integradas por pirañitas y matones a sueldo que atacaban pistola en mano a todo lo que llevara color celeste.  Ese fue el punto inicial  de toda una serie de agresiones contra jugadores e hinchas del equipo cervecero.
Gran parte de la culpa la tuvo la prensa de a china de aquellos años por publicar las declaraciones llenas de odio ciego del obeso dirigente cada vez que se avecinaba un encuentro de fútbol entre ambas escuadras.
En todas partes se cuecen frejoles…
Hoy, veintitrés años después, la irresponsable prensa vendehumo ha vuelto a sembrar cizaña que si no se subsana a tiempo puede causar una tragedia. No estamos tapando el sol con un dedo, dichos cánticos y gritos de guerra deportiva se entonan en todas las previas y después de todos los encuentros de todo el mundo y nadie se araña por ello, en todas partes se cuecen frejoles.
Ya no llama  la atención que le den tanta cobertura a unos  cantos de motivación de simpatizantes cerveceros en tanto que ignoran los insultos contra los celestes.

Entiéndanlo, una vida inocente no vale cincuenta centavos.

1 comentario:

  1. El cholo Trelles es otro envidioso que no se cansa de insultar a los celestes desde que la cervecería le quitó la propaganda. E hijo de Navarro desde el canal estatal sólo busca pretextos para insultarnos.pobres babosos.

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