lunes, 15 de agosto de 2016

DOS PELOTAS AL RÍO Y UNA AL TRÉBOL

Por Manuel Araníbar Luna
Tres pelotas afuera: una pelota al trébol y dos al río. Esta frase es la que mejor grafica la ineficacia de gol de la delantera de la Florida.¿Qué quiere decir esto? Que hay que comprar puntería en la botica o traer a los campeones de tiro de la Olimpiadas.
Como se ha hecho ya costumbre, los celestes arrancaron atacando por todo lado. Loba armaba, Calca se metía por la derecha, Ray se rayaba un poco retrasado para recibir los rebotes.  Chavetita se proyectaba más por su banda que Jair por la suya. Y Edison era fuertemente macheteado  cada vez que realizaba su característico pique pericotero. Contamos hasta cuatro ocasiones en que el inexperto juez no sacó la tarjeta amarilla por estos fouls alevosos, porque la tuvo pegada con cola sintética a su bolsillo, y este cosido con soga nylon. Pedrito Aquino y  Ballón se comían la cancha, acompañando arriba, apoyando abajo y  obstruyendo a los creadores visitantes. En cuanto a la defensa, no estuvo buena que digamos: en el primer tiempo contamos hasta cuatro pelotazos que Penny no cortó y que fueron ganados por los bocaneros (¿se les llamará así?). Y si estos no anotaron fue porque el virus de la falta de puntería -como el del gripe aviar- afecta a todos en el Perú.  
En Bocana cerrada no entran goles…
Para el segundo tiempo el asedio a los norteños fue implacable. Se les bombardeaba desde todo lado pero poco se podía hacer con los diez jugadores amarillos protegiendo del fusilamiento al ex arquero rimense quien –dicho sea de Passarella- agarraba de todo. Mejor dicho, casi todo porque ni vio el patadón con que lo fusiló el Calca. Pero cuando se  fortalece la cabeza se descuidan los pies. Un rechazo de cabeza de Jair (¡cero y van dos, Jair, esas pelotas se rechazan a los costados, no al medio!) fue a dar a los pies del Zorrito que anotó cuando lo dejaron definir como si tuviera licencia para matar.
No pues, la sufrida hinchada que había casi abarrotado el Gallardo para despedir a los celestes con un triunfo no podía retirarse mentando la madre hasta al portero del estadio. Había que remontar el marcador a como dé lugar. Pedrito Aquino se multiplicaba por tres y como buen pupilo de Cazulo que lo miraba desde la tribuna, trataba de parecerse a él. Chavetita subía y quería hacerse “masquesea” una. Ramúa había entrado con ganas de jugar, tocando y acompañando a punta de paredes. Las órdenes eran terminantes: “toquen y toquen hasta que se abra la malagua”. 
Un par de minutos después del gol de la visita, los celestes sorprendidos, dolidos, picones, no podían creer que un solo ataque norteño en el segundo tiempo se convierta en gol. Y  la rabia de no poder convertir hizo que los rimenses reaccionen. Pero esto no es lo que quiere el hincha, esperar que el equipo se ponga las pilas atómicas sólo cuando está malherido y a pocos minutos del acta de defunción. ¡NO PUES, NO! Un equipo celeste que se respete no necesita, como el toro, que le claven las banderillas para ver todo de color rojo y atacar para vencer o morir en el intento. Claro que meter la bola no era un chancay de a china  porque el Carón Miranda había mandado retroceder a sus diez pupilos (algunos mayores que él) para ponerle candado de corralón a su valla y modificar un antiguo refrán: “En Bocana cerrada no entran goles”.

El alarido de Tarzán...
Pero le falló el refrán. Dos minutos después, (estas cosas se resuelven en caliente) el cervecero volvió a anotar por su característico juego de pasecitos de billar. Jair se la suelta a Ray que no  pierde tiempo en darle la posta en toque para Pedrito Aquino.  Este agradece y le devuelve el favor. Ray cayéndose  se la pasa al Chapu que le manda el mail a Calca, pero falla y le rebota. La internet le dice “intente de nuevo” y el Chapu se la juega a media altura a Calca. Este levanta la canilla y la baja de las nubes, la deja dar un bote y en el aire le mete el zapatazo parta darle cristiana sepultura al fondo del cementerio. Apoteosis y alaridos de orgasmo en la tribuna. Calca se golpea el pecho como Tarzán al grito de  “¡yo fui, carajo!” mientras Pedrito Aquino, sin perder tiempo, saca a la difunta de su tumba para intentar resucitarla en el ombligo del campo. No hay que perder tiempo, Loba que se ha perdido una frente a Heredia sigue repartiendo naipes a diestra y zurda (que ayer fue su día). Los bombardeos al área enemiga no cesan. Pero sus disparos golpean a los pokemones aunque no entran al arco. Pero el tiempo es implacable y el inexperto árbitro da por concluida la segunda rueda. Buenas noches. 

4 comentarios:

  1. Heredia es formado en cristal?? Porq no tapa en cristal?? Hincha de q equipo es??

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    1. a heredia ni regalado
      quiso ganar mas y no se le dio aumento
      se fue maleteando a todo el mundo
      despues dijo que era hincha cagon

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  2. BUENA CRONICA PERO QUE SALGA SOSO Y SILVA NO LOS NESESITAMOS

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  3. Con Mosquera no saliamso a especular. arrasabamos con todo y a toda velocidad

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