domingo, 19 de octubre de 2014

CHAPA Y SHEPUT ENCHAPARON AL CICLÓN

Por Manuel Araníbar Luna
El peligro de jugar contra un equipo dirigido por Mosquera es que RMV conoce al dedillo a los jugadores celestes. El pelado sabe cómo anularlos y dónde poner la puntería.  
Y así empezó  la cosa. Un gol de pitazo inicial sorprende a un elenco celeste que recién estaba acomodándose en el gramado. Y con mucha  mayor pericia Mosquera  lograba amarrar a Loba con bozal y camisa de fuerza, al Irven con dos jugadores que no lo dejaban ni soltar gases, a Calca tapándole las salidas. A más de ello, mandaba callejonazos a las espaldas de los defensores bajopontinos, atacando a la vez por las alas con un medio campo que sabía cómo tratar la bola. ¡Pero si nos estaba jugando como lo hacía hace dos años dirigiendo a los rimenses!
Entonces Jair –hasta ese  momento el mejor de la cancha- sale expulsado. Se supone que los celestes se van a mandar con todo pero no, seguían  amarrados. Los cerveceros querían reaccionar; tenían con qué pero no sabían el cómo ni el cuándo. Pausa de quince minutos para que las barras aplaudan a Mosquera y abucheen al Turco. Y así se fueron ciegos al camarín. Ya la idea de una victoria se alejaba porque los chiclayanos entraban como les daba la gana. Los celestes  jugaban  con los ojos vendados sin pescar la  piñata. Hubo, no hay duda, jalones de orejas y carajeadas del Turco poniendo su mejor cara de loco, pero por lo menos se tomó la decisión de cambiar el rumbo en el segundo tiempo, de mover los trebejos, de virar la lancha unos 180 grados.
El virus de “es mi bola”
Entra Pincel con ganas de pintar un cuadro  (¡y vaya que pintó un mural!). Y empieza a repartir. Loba vuelve a ser el 8 y Pincel se planta de 10. Entra Maxi por derecha y el Yoshi por la izquierda. Todo cambia: los toques celestes forman triángulos y toda clase de  figuras, pero faltaba una figura geométrica, el polígono de tiro. Y con el fusil se cuadran Loba y Pincel, dos sicarios dispuestos a matar. El Loco se saltonea, la hinchada lo adora pero esta vez ruega para que sea gol. Mosquera se rasca la pelada porque los conoce, y esto desconcierta a Erick. Pero la zurda de Renzo tiene hambre de pelota, el virus del ébola se transforma en “esa es mi bola”. Loba aúlla:
-            - Píntalo, Pincel, ponle tu marca.
Y Pincel escoge las acuarelas, mira de reojo como loro mañoso, se perfila, le saca filo al chimpún, mide, cucharea el misil, la chancha vuela y se mete en la Esquinita de las Maldiciones, agradecida por tan maravilloso paleteo. Estallan las tres barras y vuelve la esperanza. Renzo se golpea el chope lleno de orgullo. ¡Qué lindo cuadro hiciste, Pincel!
¡Chápate esa…!
Pero el Chapita no la chapaba, piconazo y empeñoso, recibe un rebote y como no hay tiempo para pensar ni acomodarse, el Chapa no se chupa, la chapa, la golpea con furia y voltea el partido. Y la esperanza se transforma en sorpresa luego  de un primer tiempo que no vaticinaba nada bueno. No obstante, la defensa es una pista llena de baches, de vacilaciones y desconcentraciones, de desentendimientos y algunas torpezas, menos mal que los visitantes se perdieron algunas. Aún parecía que el Ciclón se reciclaría.
Guardando GNV…
Faltaba el gol de la tranquilidad y le toca el turno nuevamente a Pincel. Otra pelotera y el Renzo, inmenso y sin pedir consenso, fusila al Loco de zurda. 3 a 1 y por fin hay un sosiego. Baja la tensión. Toques y oles guardando GNV (no el gas sino Ganas de Nueva Victoria) para el partido de Moquegua. Ya finalizando,  el Chapita sobre el pucho revienta el segundo chupo. 4 a 1, cae el sol y con él cae el once  huerequeque.  Hoy el ciclón fue celeste. Las tribunas felices. A tomarse un lonchecito se ha dicho.
CODA.
  • Se ganó pero… todos vieron los inmensos baches en la zaga. Y bueno, estamos contentos y la alegría nos pellizca para que ya no machaquemos con esto de la defensa, no vaya a ser que el Turco se enterque y deje sueltas las tuercas.
  • Otra vez el bochornoso espectáculo del pleito entre barras. Hubo momentos en que dejaron de alentar al equipo para insultarse entre sí. ¡Hasta cuándo!

4 comentarios:

  1. GRANDE PINCEL, GRANDE CHAPITA, GRANDE MAXI, GRANDE YOTUN

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    1. Grande yotun? con ese no se puede contar para nada, porque se hace expulsar tontamente cada dos partidos. a quien no han mencionado es al Piki que sí la rompió aunque se lo llevaron dos veces

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  2. SC

    ESA DEFENSA CON REVOREDO NO DA CONFIANZA....ARRIBA ESTAMOS BIEN.

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    1. ESO ES LO MALO, CUANDO GANAMOS NOS OLVIDAMOS DE QUE LA DEFENSA ES UNA MIERDA. LOS CHICLAYANOS DE PERDIERON COMO TRES GOLES

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