lunes, 13 de abril de 2015

UNAS CORTITAS EN VISPERA DEL CHOQUE CONTRA GUARANÍ


Por Manuel Araníbar Luna            @squinaceleste
            Es duro fracasar, pero es todavía peor
            no haber intentado nunca triunfar.
-T. Roosevelt-
Loba no juega solo, juegan once…
La primera noticia alentadora de esta semana es que Loba regresa aunque debe estar fuera de forma debido a su obligada ausencia por motivo difundido por los medios.  Su sola aparición distrae gente, obliga a replanteos de la estratega visitante.

La presencia de Loba es esencial  porque es el timonel, porque su visión del juego  es sinónimo de orden y distribución de pelota, porque como capitán es –como lo afirma Pedro Garay, capitán en los noventas- un segundo DT dentro del campo. Pero no se imagine el hincha que porque  Loba esté en  la cancha se va a ganar la partida. No,  un partido no lo juega un solo jugador de lo contrario sería un partido de tennis y no de futbol. Loba es necesario, sí, pero también lo es el compromiso de todos los jugadores, además de la tribuna. En la cancha juegan once y en la tribuna juega el hincha, el número 12.

El jugador  número 12
A propósito, se pide el compromiso de todos y en ello se incluye a la hinchada. Nada hay más triste que un partido de los celestes sin una barra que aliente. Se extrañó a la barra cervecera hace unos días cuando el sexteto celeste de vóley femenino luchaba en el Bonilla por el ingreso a las semifinales. ¿Y adivinen quiénes empezaron a alentar? Las matadores suplentes palmoteando y gritando “¡pla pla pla,  Cris-tal, pla pla pla Cris-tal!” mientras que el elenco de la Vallejo tenía una barra organizada que apagó  el débil gritito de las celestes. Hoy es diferente, hoy somos locales y adivinamos que el Nacional se va a llenar. ¿Pero qué ganamos con un estadio pintado de diferentes tonos de  celeste si la gente no salta y grita?

No hay que darle vuelta al trompo…
 Si bien en el último partido faltó orden y organización, salida rápida y pases en cortada, la culpa no fue necesariamente por la ausencia de Carlitos sino porque el 85% de la plantilla en su totalidad obedeció a un planteamiento un tanto conservador, sin elaboración de ataques. Y no nos vengan a decir que Manicero es un mamarracho porque no lo es, ni que Ávila se chupó porque nada de eso es cierto. Jugaron conservadoramente y sanseacabó, no hay que darle vuelta al trompo, es un tema cerrado, que ya fue porque no todos los partidos son iguales.

Tampoco llama la atención el carácter veleta de algunos porque ello está tipificado en el modo de actuar del fanático. Muchos son hinchas de los resultados positivos pero cuando se pierde un encuentro se la pasan magnificando los reveses, guadañando a quienes jugaron mal, pidiendo la cabeza de toda la planilla en momentos en que precisamente el once celeste necesita la presencia y el aliento del hincha en la tribuna. Pero este también es un tema tan trillado que aburre por redundante. Ya no hablemos de batallas perdidas, de errores del DT, del rendimiento de los jugadores, hoy se mira hacia adelante, que los errores de partidos pasados no se cometan hoy. Más simple, ni un vaso de agua.

Y ahora muchachos, entren a ganar, a arrasar sin darle respiro al rival ni dejarlo pensar. Tarea difícil pero no imposible. Muchachos, en su rendimiento depositamos nuestra confianza.
¡Ahora, a la cancha!


1 comentario:

  1. Mi papá me llevaba al estadio en la mejor epoca de los celestes, en los noventas. desde esa epoca me enamore de todo lo que tuviera que ver con el Sporting Cristal. en aquella epoca todos cantaban todos gritaban- la tribuna era una fiesta de musica y pasion
    ahora no se que les pasa que lo unico que hacen es sentarse y ver el partido y aplaudir solo cuando metemos gol
    aprendan de mis paisanas las hinchas celestes arequipeñas y de las cusqueñas que cuando el equipo va canchas de provincias nunca paran de cantar ni de saltar.

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