jueves, 14 de octubre de 2010

JULINHO EL CORRECAMINOS CELESTE


Han pasado veinte años de una jornada gloriosa, el pase a la final de la Libertadores. Fue un 30 de julio del 97. Y nos parece que hubiera sido ayer. No hay cervecero que olvide el gol de cabezazo de Bonnet inaugurando el marcador tras centro de Julinho; el del Coyote que de puro macho  dribleó a tres y rompió las redes;  el tercero  que no se sabe si fue de Asteggiano o del Pelado; el magistral tiro libre de Ñol. Todo extraordinario. Pero el show fue de Julinho. Aquí lo recordamos.

ESCRIBE: MANUEL ARANIBAR LUNA

Cuando llegó al Perú Julio César de Andrade Moura, Julinho para más señas, era un perfecto desconocido. Luego de pasar por el Defensor Lima fue contratado por el Sporting Cristal. Desde ese momento nadie lo pudo olvidar, en especial quienes fueron sus marcadores. Era su rostro inolvidable también porque, dada la longitud de su apéndice nasal, cada vez que besaba a una chica lo denunciaban en la comisaría por desfiguración facial. Y cuando caminaba por las calles tenía que tocar una bocina dos metros antes de voltear la esquina.

La quimba y el taquito, la samba y el festejo...

Era un jugador imposible de anular debido a su cintura de goma y a su impredecible ruta hacia el gol. Sus arranques y paradas aturdían al más seguro de sus marcadores. Gambeteaba por cualquiera de las dos puntas. Era un trompo carretón en el gramado. Era el Correcaminos burlándose del Coyote. Un malabarista. Un prestidigitador, un Chris Angel con camiseta celeste que hacía lo increíble. Un bailarín de samba mezclada con festejo. Era la quimba y el taquito. La parada de pecho y la volea. La bicicleta y el zapateo. 

Apenas recibía a la tramposa hacía con ella lo que le daba la gana: la paraba, la sentaba sobre sus rodillas, le daba su tatequieto, la acariciaba, la peinaba con raya al medio, la cuchareaba, la escondía entre sus piernas para ponerla a salvo de los chimpunes rivales que  querían hacerla suya. Y cuando se aburría de ella simplemente la ponía donde quería, al alcance de un compañero o un poquito más allá, la mandaba a dormir al fondo de la telaraña, despertando así el rugido de la fanaticada y las mentadas de madre de los hinchas rivales. 

Eeeeh...eté...eté...

En cualquier lado de la delantera hacía maravillas. Se jugaba la vida en cada partido, como si cada encuentro fuera una final. Y si, por alguna lesión o suspensión, no salía al gramado, seguía los partidos comiéndose las uñas y jalándose los pelos. Hoy en día, retirado y con diez centímetros menos de nariz, sigue sufriendo en la tribuna de la misma forma por el equipo celeste de sus amores.

Victimas tuvo a montones: Al Cuto lo convirtió en Robocop. Al Cheta lo hizo caminar como cangrejo. Y la tartamudez de Carranza se debe a que nunca lo pudo alcanzar. Dicen las malas lenguas que Carranza siempre habló perfectamente hasta que le tocó marcar a Julinho: fue su desgracia. Se le trabó la columna, las piernas y hasta la lengua:

- ¡Ete… ete.. ese narizón me para haciendo cachita, pe! ¡Eteee.. ¡El día que lo pesque, … ete… yo lo gua abollar, pe!

Pero nunca lo pescó.

Pobre pelado...

Julinho es un personaje carismático. Todos los recuerdan con cariño, menos Mac Allister, el marcador de Racing de Avellaneda. Aquel partido contra Rácing en esa histórica jornada por la Libertadores de 1997 fue la pesadilla del pelado. Previamente, el colorado, luego de ver todos los videos de los partidos del Cristal, fanfarroneó como lo hace el típico argentino.

- Che, ¿y ese fantoche quién es? Ese papagayo no existe, es una sonaja. ¡Lo via sacar del partido de un solo guadañazo, lo via sacar!


Imitando al Coyote, enemigo del Correcaminos, el pelado hizo mil planes detallados para anularlo. Pero cuando lanzaba el guadañazo quedaba bailando con un pie en el aire como bailarina de ballet. Pobre pelado, quedó convertido en el troncomóvil de los Picapiedras. El quimboso Julinho le hizo tantas huachas que los recogebolas hicieron su agosto vendiéndolas a la ferretería. Patinó como si estuviera pisando huevos sobre aceite. Luego saltó en dos pies como en carrera de encostalados. La cintura se le retorció como tirabuzón. Pobre pelado.

SC de los noventa, ¡qué tal cuadrazo!
Lo volvió loco...

El pelado bramaba, mentaba la madre, escupía. lanzaba guadañazos con toda su furia gaucha. Pero –como dicen los impotentes- no siempre querer es poder. Lo único que chapó el pelado fue el aire y, eso sí, podó el pasto contra su voluntad -y gratis-, pero a su enemigo número 1, al Correcaminos Julinho nada lo pudo parar. 

El DT che mandó a que lo marquen entre dos. Nada. Luego vino uno más y les fue peor: los tres defensores juntos bailaron reggaeton pegaditos. El entrenador che lloraba de una impotencia que no se cura ni con viagra. Los de la banca de suplentes le lanzaron cáscaras de plátano, le mojaron el pasto hasta ponerlo barroso, pero Julinho era tan rápido que ni tocaba el grass. Pobre pelado. Al finalizar el partido, Mac Alister echaba espuma (cervecera) por la boca. Se lo llevaron con camisa de fuerza directo a ponerle calmantes y a enyesarlo. 

Pobre pelado. Cuando pases por el manicomio Borda de Buenos Aires verás en sus jardines a un loco enyesado de la cintura blandiendo una guadaña de juguete regálale fruta: ese es Mac Allister. Pero no se te ocurra mostrarle la foto de Julinho porque te puede matar. Pobre pelado.

7 comentarios:

  1. asi se juega ptm! arriba julino SC, el mejor dribleador del futbol peruano aunque cacareen la gallinas o les de diarrea a los kagones. salud julino , salud cristaaaaal

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  2. a proposito. alguien sabe quien es el que esta en cuclilla al centro de los delanteros? fuerza cristal. ptm, yo estaba muy chibolo y no me acuerdo bien de todos

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  3. JULINHO FUE UNO DE LOS POCOS EXTRANJEROS QUE BRILLO CON LA GLORIOSA CELESTE EN AQUEL PARTIDO CON EL RACING EN LA COPA LIBERTADORES 1997 PRACTICAMENTE REALIZO SU MEJOR PARTIDO DE SU VIDA POBRE MACALLISTER LO HIZO TRIZAS

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  4. PRIMER HICHA CELESTE EN BARRANCO31 de octubre de 2013, 19:21

    JULINHO, EL ARTISTA IGUAL QUE ANTON Y URIBE

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  5. Felicitaciones Manuel. Tu pluma nos hace flotar en el espacio de los recuerdos. Hay mucha sazón y pimienta de la buena en cada párrafo. Un deleite criollo de lectura amena, ágil e ilustrativa. Nuestra admiración y felicitaciones por tu blog.
    José Carlos Serván.

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  6. Muchas gracias, maestro José Carlos, una felicictación de tu parte nos llena de alegría porque ustedes quienes llevaron en alto la bandera del buen gusto y nos inculcaron la buena lectura. Un abrazo...

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