jueves, 12 de diciembre de 2013

RAFAEL ASCA, EL CABALLERO DEL BIGOTE

Por Manuel Araníbar Luna
Don Rafael Asca Palomino es un caso aparte por ser el primer ídolo y referente del Sporting Cristal. Su temple y don de mando marcaban una línea bien definida en la defensa. 

No era precisamente un ogro, por el contrario era un caballero dentro y fuera de la cancha, pero su seriedad para encarar los partidos, su profundo tono de voz y porte gigantesco inspiraban respeto y obediencia. Su seguridad en el área chica era toda una garantía. Don Rafael dirigía desde su valla a su línea de tres sin necesidad de gritos destemplados ni insultos. Los verdaderos caudillos no necesitan de gritar; sus pergaminos y su mirada severa decían más que sus palabras.

 “El Rafa es un adivino”
Siempre ganaba la bola por su agilidad en los centros y con su valentía abrumaba a los rivales en el pecho a pecho. Se zambullía como en saltos ornamentales, y no por lucimiento, lo hacía sólo cuando era necesario, pero la gente se maravillaba porque en sus vuelos parecía quedar suspendido en el aire. Pero don Rafa más destacaba por su don de ubicación. El feo Emilio Salinas, un temible artillero del Ciclista Lima, famoso por sus fortísimos y letales disparos a boca de jarro y a rastrón,  lo declaró cierta vez en el programa radial Pregón Deportivo de Oscar Artacho:
-      - No sé cómo hace el Rafa. Debe ser adivino porque siempre está en el sitio donde mando los cañonazos. 
No, que no. No era que adivinaba, sino que sabía dónde y cómo ubicarse. Además tenía bien chequeados a todos los delanteros rivales y su manera de definir. Inolvidables son sus atajadas con una sola mano. Al único que hemos visto atajarla así en toda Latinoamérica es a don Amadeo Carrizo. Y, para refrendar lo extraordinario que era don Rafa, este gran atajador argentino era admirador del capitán celeste y de la selección. Más claro ni el agua.

O melhor do mundo…
En las clasificatorias para el Mundial de Suecia 58’, pese a que Brasil eliminó  a Perú por 1 a 0 con gol de folha seca de Didí, los cronistas brasileños lo catalogaron como “O melhor arqueiro do mundo”. Igualmente fue aclamado como el mejor guardavallas en el Sudamericano del 59 en Buenos Aires, desplazando a verdaderos monstruos voladores como ‘Caimán’ Sánchez, Escutti, Taibo, Roma, Carrizo y Gilmar. Como ven, no es poca cosa.
Don Rafa ha sido y es la modestia en persona. Nunca alardeó de nada. Su orgullo sólo le brota cuando expresa su amor a su pueblo natal,  al país que lo vio nacer y al equipo en el cual se consagró, el glorioso Sporting Cristal.
Por ello mismo, por ser el primer ídolo celeste le hemos reservado este lugar preferencial en el 58° aniversario del equipo de La Florida (*).

¡Salud, don Rafa!
(*) Esta crónica fue publicada en el 2013.

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