domingo, 26 de junio de 2022

CRISTAL 1x0 SULLANA CON MITRAZO DE HOHBERG

 Por Manuel Araníbar Luna.


El estadio de Gremco no asusta a los bajopontinos ni cuando juega de visita versus el elenco de Ate abarrotado con toda su hinchada, por tanto entraron con tranquilidad para jugar a puertas cerradas. Ambas vallas, al igual que las puertas de Gremco, estuvieron igualmente cerradas hasta los 40 del primer tiempo, cuando Hohberg abrió la cuenta.

 


Más poblado que Bombay…

Desde que Ordoñez sopló la flauta, el rival evidenció que no venía a acurrucarse en su área tal como suelen enfrentarse los visitantes contra los celestes. Por el contrario, tomaron la iniciativa y con un medio campo más poblado que Bombay aplicaron un pressing exasperante que no dejaba tranquilidad ni para armar juego. Calca y Hohberg y Canchita no tenían una pizca de espacio ni para filtrar una tarjeta de crédito. En vista de tanto amarre de prestamista jacoibo, lo único que quedaba era labor de arquitecto con la regla y el compás y hacer triángulos y trapecios.

Para ello quedaba el experto en pases largos, el Chévere Távara como contención y de salida, pero también como lanzador de pases kilométricos. Ya recuperado de su lesión, pisaba fuerte, bloqueaba y rascaba (aunque por momentos se pasaba de la raya), su zurda estaba lista para el toque y el reparto de naipes y no le quedó más que hacer de granadero que engatillaba con la zurda para lanzar los pases tipo rugby. Uno de ellos originó la primera llegada, aunque sin fuerza, al área de Platanazo. ¿Y luego? Ataques y llegadas sucesivas de los norteños contra esporádicos toques, paredes y movimientos de los armadores cerveceros pero viajando por Circunvalación, sin entrar a la candela. Este primer tiempo pintaba con spray para un 0 a 0 con ligero predominio de los churres, hasta que los celestes se acordaron que tenían que triangular como siempre lo han hecho desde los 60s.

Choclito de Lorita…

La jugada la inició Canchita que viendo que el flanco izquierdo estaba lleno de churres optó por pasársela a Lorita que hasta ese momento no había comido su choclito. Se la pasa a Calca quien agradece con una venia y le devuelve el préstamo de inmediato para no tener fama de enyucador. Lorita la centra con curva de plátano de la isla y la chancha va directo a la parrilla donde la esperan tres celestes, de izquierda a derecha, Canchita, Alejandro el Chico y Ávila . Uno de ellos la tenía que pescar. La chancha se entrega en cuerpo y alma a Hohberg que hace tiempo que no la ve ni la mete. El enano no pierde la ocasión, la mitrea y la gorda se mete entre la esquina de la canasta y los dedos largos de Platanazo. Así se van al camarín con un uno a cero ajustado, peleado, mordido, pero así es el soccer. Los goles no los mete el que quiere sino el que se aprovecha de puro conchudo.

Joao, endiablao y malcriao…

Esta ventaja para irse a los camarines no le da tranquilidad al cuadro cervecero. Por el contrario la cosa, al igual que a un adolescente, se le comienza a poner peluda. Para alivio de esta jaqueca, llega el receso de quince minutos para tomar un paracetamol. Para el regreso los norteños sueltan la presión y quieren empatar lanzando bolas que son bien rechazadas por Solís y sus cuatro cancerberos. Para el contragolpe, el profe Mosquera saca a Hohberg y hace entrar al pitufo Joao que entró entonao, endiablao, rompiendo cinturas y, ¡qué malcriao!, metiéndose a la cocina sin que lo hayan invitao.

¿No entró la pelota? Si cuñao.

Los cerveceros empiezan a triangular y contragolpear hasta que llega la jugada polémica del partido. el pequeño Joao recibe un pase por la derecha y desde el filo de la navaja la saca a rastrón.  Irven dispara fuerte y Platanazo la rechaza. La pelota va hacia Canchita que la vuelve a percutir, pero un defensa la saca cuando ya había entrado. Ordoñez se hace el loco y dice que sigan, pero luego consulta con el banderillero que le responde que no la ha visto porque está concentrado en buscar cucarachas albinas en la línea de cal. Más tarde en la TV se observa al defensa con ambas piernas dentro del arco y la pelota entre ambos chimpunes. La otra evidencia es que el otro defensa, pegado al palo izquierdo, sigue la trayectoria de la pelota mirando hacia dentro del arco. No obstante, en la tele dicen que no entró, huummm, habrá que creerles mientras esperamos que instalen cámaras en el filo del arco, es decir para el siglo XXII. Sí cuñao.

Casi un gol de dos sombreros, casi…

Más tarde en uno de sus contragolpes el pequeño Joao burla al defensa con un sombrero de Catacaos, queda solo frente a Platanazo e intenta tejerle otro sombrero de charro pero este la pesca cuando la pelota ya volaba a la altura del segundo piso con balcón a la calle y con ello se frustra el gol del campeonato. El rebote lo pesca Canchita, habilitando para Irven que remata, pero la desvía otro defensa. Casi entra, que si entraba lo íbamos a titular “el gol de los dos sombreros”. Pero, debemos quitarnos este “casi” de la mente porque es más lindo decir “ganamos” que “casi ganamos”. ¿Y luego? Nada más que un gol anulado por infracción a Solís, pero como siempre, para los de la tele no fue foul. Sí cuñao. Buenas noches.

LA DEL ESTRIBO

Tras una semana llena de chismes malintencionados con la intención de desestabilizar el plantel, insultos y rajes de comadres, datos falsos no sólo contra el comando técnico sino contra los propios jugadores el triunfo fue gratificante y se evidenció que el rendimiento de los jugadores va en aumento y que el equipo está plenamente concentrado con miras a la obtención del título. ¿Y los insultos? Al río, junto con la envidia y la mala fe.


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lunes, 20 de junio de 2022

CELESTES REGRESAN CON 3 PUNTOS DE PIURA

 Por Manuel Araníbar Luna


Piura es una ciudad donde se come rico, su gente es hospitalaria. Quienes no conocen el estadio Bernal de la tierra de los churres y los piajenos ignoran que la grama es recontra seca, el calor es de candela y corre un viento tan fuerte que tranquilamente se podía llevar por los aires a Calca y Joao quienes pesan 45 kilos cada uno.




Una transfusión de sopa de frejoles.

Aunque en el Día del Padre el gringo de arriba no recalentó las cabezas de los jugadores, el problema para los celestes en el primer tiempo fue que tuvieron que jugar contra el jugador número 12 de los piuranos: el viento.

Entre el gringo y el viento hicieron que la pelota haga extraños movimientos como si la hubieran emborrachado con chicha. Aun así los ataques rimenses llegaban al arco de los churres. El primer susto para Supermán es una que dispara Joao con kriptonita pero la pelota corre débil. La redonda se le chorrea al ex superhéroe y de puro piña colada da en el palo de algarrobo. Más tardecito hay que hacerle una transfusión de sopa de frejoles a Joao a ver si la dispara más fuerte.

El Lobito se queda aullando...

 Un rato después el chévere Távara lanza un corner con curva que es peinado por Omar Merlo, y sin proponerlo la manda cruzada a la olla donde se están metiendo dos celestes con camiseta roja, Nilsson y el Hombre Lobo. Uno de los dos tenía que empujarla, pero primero llega Nilsson y el Lobito Feroz se queda aullando de hambre con la servilleta amarrada al cuello peludo. Supermán levanta el brazo protestando, pero en vano, el banderillero ya se ha ido corriendo a la Plaza de Acho. Uno a cero y al reclamo de Supermán no le hace caso ni el Ministerio de Justicia de Metrópolis

Los blancos se engorilan y confiando en el apoyo del viento empiezan a llegar al área cervecera. Pero naka, la pelota se la desvía el viento cuyo apoyo hoy está bien torreja. Más tardecito, Superman rechaza y la chancha le cae con aliño a Calca para que la meta al horno con su par de ajicitos en el hocico. El flaco la mata con su pecho de gato, amaga con la derecha y dispara con la zurda pero la pelota se va a donde pastan los piajenos. Un churre desde la tribuna no se aguanta.

-¡gua paisano, pero este flaco la ha mandau lejisisísimos!

No importa, ya vienen más. Jesusito Castillo que estaba jugando 15 puntos sale lesionado por tanto machetazo recibido en agasajo. El profe Mosquera hace entrar al Zancudito por derecha y ordena bajar al Hombre Lobo a contención.

Churrecito pata calata...

Para el segundo tiempo los celestes (hoy de rojo) se mandan de contragolpe, pero todos los pases se van fuera de la cancha. No, no culpen a los jugadores. Es el vien-torreja que ahora está ayudando a sus paisanos. Los churres, aparte de la natilla y el ojo de uva, también tienen lo suyo y ponen en aprietos a Gianfranco y Merlo. Contragolpean los bajopontinos y ganan varios lanzamientos de esquina al estilo Lobatón que ya los han visto quinientas veces Hohberg y Távara. Este último es sullanero y sabe cómo mandar los tiros de esquina con rosca de plátano bellaco desde que era un churrecito pata calata. Dos de sus lanzamientos desde la esquina del movimiento las saca el supermán sin capa con la punta de los dedos. Luego, una pelota se le pasa a Loyola (falso, el delantero lo empuja y el árbitro no quiere ver), menos mal que  Alejandro el Flaco salva a los celestes del empate.

De cucharita con máchica…

Luego Alejando el Enano se mete en diagonal y suelta pase a la derecha para Zancudito, este la mete rasante a la candela. Irven de Acero que no se sabe de dónde apareció, se le adelanta al ex super héroe de la injusticia y pone el marcador 2 a 0 de suave cucharita con máchica. Desde entonces ya no se mueven los números. Los que sí se mueven son los churres que quieren empatar a como dé lugar a punta de fouls y codazos. Lo chistoso es que los rimenses se ganan cuatro yellow cards (Gianfranco, Zancudito, Nilson y Merlo) mientras que de los locales sólo le muestran una a Caballero, un carnicero afeitaburros que durante todo el partido ha macheteado con todo menos como su apellido. El árbitro Ureta (que sufre de la uretra) sopla el pito, dice chau y se va corriendo al ñoba por incontinencia de tarjetas. Buenas noches.

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domingo, 22 de mayo de 2022

CRISTAL 1 KEVIN ORTEGA 1

 Por Manuel Araníbar Luna.


Se llegaba al estadio Gremco con tranquilidad, sin pizca de miedo o pusilanimidad porque ya se ha ganado tranquilamente varias veces en ese estadio. Se tenía que ganar y había confianza en el triunfo, pero por desgracia los once celestes se enfrentaron a catorce jugadores, once de crema y tres de amarillo con bivirí del mismo color de la camiseta de los rivales.



Como en cantina del Oeste…

Los celestes empezaron bien, a pesar de que durante toda la semana unos cuantos mermeleros de las redes que empezaron a meter candela con malévolos rumores para crear desestabilidad en La Florida. Los tricampeones lo hacían bien, porque tomaron la manija del partido, porque triangulaban con absoluta tranquilidad,  porque llegaban al arco rival y porque disparaban como en cantina del Oeste, fruto del estilo de juego impuesto de toques por toda la cancha mientras los jugadores de Gremco, tiesos como conos de entrenamiento,  los miraban pasar.

¡Ese waripolero!

El gol, como tsunami después de un terremoto, se veía venir. Tras una serie de toques Yoshi le manda el dron a Nilsson por encima de las cabezas de la defensa. Este se la juega a Canchita que la mete con facilidad. Más fácil que una papaya en ensalada con azuquítar. Entonces llega la anulación del gol. Una infamia. El banderillero levanta su waripola aduciendo que Nilsson está adelantado y su causa Kevin le da la razón. Hasta el comentarista que es hincha de la camiseta percudida al mango reconoce que el gol es legítimo. Y bien sabemos que para que este señor le reconozca méritos a los celestes la verdad debe ser bastante rochosa.

¡A Catar vinos!

Pero así es el futbol. Momentos después un centro desde la derecha hacia el área de Cristal pasa por encima de dos jugadores locales que están en zona de influencia y más adelantados que el diccionario Larousse. Es más, uno de los adelantados la quiere chapar y se le va y entonces la pesca el que la mete al área.  El árbitro y sus colaboradores, todos con bivirí merengue convalidan el gol.

Estas dos trafas influyen en el resultado del partido. Porque si no se anula el gol de Cristal los locales iban a salir disparados a buscar el empate y se le podía anotar más goles. Pero así es le futbol local, con fallos imperdonables que perjudican al tricampéon de las 20 copas, con jueces que diz que se van a Qatar (mejor que vayan a catar vino a Tres Cruces, o mejor en Acho).

Merecido, aunque injusto…

Cinco minutos después, los celestes con la sangre en el ojo, se lanzan al ataque, ya no tanto de pasecito lateral sino más lanzados al abordaje. Un centro del zurdo Yoshi desde la derecha, Canchita la pelea y la pelota va a los pies de Gianfranco. El Vigilante, que se ha mandado a lanzar el anzuelo para el rebote, la pesca en guan (algunos aducen que se debe escribir en one, pero estamos en Limonta no en EEUU) y desengatilla tremendo petardo que se mete como liebre entre la maraña de piernas de medio equipo local y rompe la canasta de huevos de corral. 1 a 1, merecido empate, aunque no es justo porque debe ser un 2 a cero.

Las piernas no obedecen…

Para el segundo tiempo las acciones cambian. Cristal baja las revoluciones, y no por órdenes técnicas sino porque las piernas no dan más. Para colmo a Canchita y a Irven los tuvieron a punta de patadas a las canillas ante un árbitro que al igual que Popeye tiene un ojo cerrado y el otro con legaña.  Los locales llegan más mientras el medio campo rimense acusa la seguidilla de partidos.

La explicación es clara y justificable. Hace tres meses que están jugando dos campeonatos paralelos y no tienen descanso ni para ir al baño ni para visitar a la flaca. Esto no lo entienden los resultadistas, los que exigen triunfos y rendimiento parejo sin detenerse a pensar que casi todos los jugadores vienen golpeados, con fatiga física y músculos sobrecargados. Aún así hay quienes sostienen que la culpa a Mosquera, como si los jugadores celestes fueran de palo. Con todos estos ingredientes que no los dejaron desenvolverse al cien por ciento los guerreros celestes pelearon un partido digno, batiéndose con uñas y dientes aunque sin la potencia requerida para estos compromisos. Buenas noches.

Jalemos la palanca

No a uno solo. Hay que meter al wáter a los tres de amarillo, y bien apretaditos porque  desde el principio estuvieron de acuerdo en todo, porque entraron a la cancha con pantalón negro y camisa amarilla aunque por dentro llevaban calzoncillo y bivirí de color desteñido. Se merecen el viaje a la alcantarilla. Que vayan a Qatar de ida nomás para chambear de porteros y que se regresen en camello a Gremco que es su casa alquilada.



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sábado, 14 de mayo de 2022

CRISTAL 3 AYACUCHO 2: SE SUFRE, PERO SE GANA

 Por Manuel Aranibar Luna


Cuando disputa dos certámenes paralelos con una plantilla de muchos canteranos bordeando la veintena de edad un equipo se expone a expulsiones, sobrecargas físicas, lesiones... y remiendos de último minuto. Ayer la defensa tuvo que ser parchada por lesiones y suspensiones de sus centrales habituales. Esta vez entró Lorita por la derecha y Nilsson por la izquierda. Lutiger y Madrid entraron de centrales.

 


Castillo en la contención. Yoshi cinco metros más adelante como repartidor de delivery al lado de Calca. Canchita por la banda izquierda, y vaya que lo hizo bien. Por la derecha Irven apoyado por las proyecciones de Lorita. De ariete central entró el larguirucho Chris.

Los rivales hacían postas de a tres para bloquear el armado pero confundiendo la pelota con las piernas con seguidas infracciones que merecieron tarjeta. Los celestes no se chuparon y siguieron entrando en rápidas triangulaciones. Con ese trío de armadores al medio, apoyados por sus carrileros, sería imposible que no haya toques y rotaciones rápidas que culminen en la valla contraria.

¿Y el tablero?

Y llega el momento de inaugurar el marcador. Jesusito le manda una bola a Nilsson para que la corretee como galgo a liebre. La alcanza y sobre el pucho manda la bola a la candela donde está llegando Irven. Este dispara y la chancha puñetea el travesaño. Un defensa ayacuchano la recibe y se la pasa de cabeza a Canchita. Christofer, todo un caballero, agradece y la mete en un ángulo. El gol de Canchita pone el número 1 en el modernísimo tablero electró…. un momentito, ¿y el tablero electrónico? Un inmenso vacío nos responde que el pobre tablero ha pasado a mejor vida. Bien, el uno a cero tuvo que ponerse a la antigua con cuadraditos numerados.

Gracias por el pase al arco…

Y los duendes nos siguen guasapeando que vienen más goles. No pasa mucho tiempo cuando Irven pivotea una bola para el Zancudito, este le devuelve el favor y se sigue metiendo. Irven, agradecido por el gesto se la devuelve para que se haga una aunque sea, pero Chris llega pasado de revoluciones, la bola le llega al taco y se le enreda como madeja de lana entre los pies. La bola se mete dando botecitos. Un ayacuchano se lanza a despejarla, pero termina dándole un excelente pase al arco. Gracias ayacuchanito, ya iremos puallá. 2 a huevo. La tribuna pide más, y los celestes siguen llegando como fieras tras ovejas. Pero los waris tienen lo suyo. Un pericotito apellidado Techera paisano del chino Ximénez  les hace pasar malos ratos a la zaga rimense. El arco de Alejandro el Flaco se salva de algunas angustiantes situaciones de gol.

Gol del flaco Rafael…

Cuando está terminando el primer tiempo Canchita al borde del cajón de frutas la retrocede para Calca. Este la centra medidita para Zancudito que la mitrea hacia el piso pero…, alto ahí, ¡ese no es Zancudito! El que la ha metido no es el 9, el que la ha metido juega con el 19. ¿Qué hacía ahí? ¿Debería estar cuidando la zaga central? No interesa, lo importante es que ha metido el tercero. Es un canterano flaco con barbita. Se llama Rafael Julián Lutiger Vidalón, y el 3 de julio cumple los 21. Mide 1.87 el flaco y pesa 74 kilos con dos piedras en el bolsillo. Es su primer gol con la celeste y lo celebra ante la hinchada. Así se van al camarín.

Para el segundo tiempo, como han visto que la cosa está papayita los celestes entran cambiando impresiones sobre qué van a almorzar después del partido, unos quieren cebiche y otros piden tallarines.  Mientras se ponen de acuerdo con qué marca de gaseosa la van a asentar, los ayacuchanos les meten dos goles en dos minutos y se ponen a un paso de empatar. El profe Mosquera -que ya les ha repetido mas de veinte veces que aunque los vean ensangrentados y con diez balas en el cuerpo no se confíen- se ve obligado a mover los trebejos. Entran Liza, el Hombre Lobo, Tíbiri Távara y Pretell. ¡Huy curuju, Yotún se lesionó! Lo reemplaza Alejandro el Chico.

Mi cuerpo no está hecho de metal…

Los celestes triangulan, dejan pasar los minutos, la arrullan y la duermen, arrorró mi nena,  y con ello le bajan las revoluciones a los waris. Esto no es panudez ni cachita ni mucho menos canchereo. Lo que sucede es que los waris están metiendo harta taba (ya lesionaron a Yoshi) y hay que cuidar las piernas y el físico para el martes. Esto no lo entienden algunos hinchas que creen que el buen estado físico cae del cielo y los jugadores celestes no se lesionan ni se agotan luego de una seguidilla de partidos. No, muchachos, los jugadores no son supermanes, un futbolista con sobrecarga física tarda varios días en reponerse. Acuérdense del tema “Mi cuerpo no está hecho de metal ni de madera” ¿Entendieron? Esperemos que sí. Buenas noches.

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domingo, 1 de mayo de 2022

¡DERROTAMOS A OTRO PUNTERO!

 Por Manuel Araníbar Luna


Sol tibiecito, una brisa ligera en el arranque.  Revolotean varios gallinazos provenientes del depósito de la municipalidad. Pero s
e augura un buen partido. Hoy nos toca enfrentar a otro de los punteros. Ya tumbamos a dos, nos falta el más peligroso que está ganando de local y de visita. 



Tarjetas a granel…

El equipo de Puno ha entrado a esperar, retroceder, defender con tres líneas de bloqueo y contragolpear cuando la ocasión lo amerite. En suma, una tacañería completa en el planteamiento de Bam Bam. Sus esbirros hacen la hora peruana, el arquero se demora una semana en los saques. Al estilo Neymar, sus compañeros se tiran al suelo a cada toquecito, sus saques de banda los hacen en cámara lenta (déjenlos nomás, que todos tienen su karma).

Por su lado los chacales celestes de Mosquera no se guardan nada. Se adueñan de la bola y la rotan por todos lados. Lo difícil es penetrar la triple línea del conjunto visitante que hoy recibe el padrinazgo del árbitro Maléndez que también juega contra los celestes. Mira para otro lado cuando hay un guadañazo de los juliaqueños. Y si lo hace un celeste lo pinta de amarillo. El primero en recibir el aviso de una beca es Yoshi, que harto de tanta parcialidad ha reclamado airadamente y con razón. Pero no tenemos otra, a mal juez buena cara (así no es el refrán, pero la situación lo amerita, hay que seguir atacando)

Los pasecitos van de aquí para allá, de allá para acá. Un disparo de Calca da en el palo del gallinero y sacude la caquita de gallinazo. Luego Yoshi se mete por la izquierda y crea pánico, pero la bola no entra. Mientras tanto, para que no digan que hay preferencias por un solo celeste el segundo amonestado es Távara.

El apóstol con chimpunes…

Sin embargo, la beca directa y completa con viaje al camarín, bolsa de viaje y ducha de agua fría se la gana Merlo por un inocente toquecito con el hombro de esos que nos suceden a diario en la cola para las vacunas y en el paradero de las kombis. No obstante, hay que ser justos, la responsabilidad es compartida miti-miti entre el seudo juez y su banderillero que ha venido corriendo de Acho para recibir su propina del equipo del aurífero (no se la vaya a llevar  el soplapitos que ya ha demostrado que es un tramposo).

¿Y ahora qué replanteará el profesor Mosquera con diez jugadores ante el peligroso puntero del campeonato? ¿mandará a sus chacales que se acurruquen como anchovetas en lata? El profe plantea mejor cuando las cosas se le ponen más peludas que una tarántula.

Entra Castillo para reemplazar a Távara que está en salmuera por su yellow card. Y aunque parezca mentira, el carro celeste sigue jugando pa’lante sin retroceso. Jesucito se encarga de cortar todos los avances de los puneños, acompaña y pisa ambas áreas, socorre a los desvalidos y da de beber a los sedientos. Es un apóstol con chimpunes y camiseta.

El fantasma del estadio…

Los guardianes cuentan una vieja leyenda, que por las noches se pasea un fantasma por el área chica de la tribuna Sur. Momentito, ¿dijeron que por las noches? Parece que el fantasma también se aparece por las tardes. Por lo que estamos viendo, el que se pasea es otro fantasma, el fantasma del gol, porque las llegadas de los rimenses están causando que el corazón de Bam Bam haga bum bum. La pelota se pasea por el área pero no logra entrar ni con orden judicial y descerraje de puerta de fierro por causa del fantasma que hoy juega para los juliaqueños. La más clara entre varias yemas es la sucesiva serie de pasecitos iniciados en el siguiente orden: Castillo – Calcaterra – Avila – Yoshi que salta por encima de la chancha – Madrid - patadón que da en el tronco. No hay nada que hacer, entre el fantasma y el árbitro no quieren que ganemos: siguen los tarjetazos para Chávez, Ávila y Pacheco, además de la roja para el asistente del comando técnico. Un poco más y les muestra la tarjeta a los barristas cerveceros por mandarle saludos a su familia en lugar de agradecer. ¿Qué pretendes, Menéndez, por qué a los celestes te les prendes?, retírate si no entiendes.

El exorcista

Los minutos pasan y los duendes, satanás y el fantasma de la viuda han clausurado el arco. No obstante, a todo fantasma le llega su exorcista, un cura flaco llamado El Padre Horacio es el que logra que la maldición se vaya al río al rociarle agua de caño bendita. Centro de Yoshi, un juliaqueño la rechaza de cabeza, la bola da un bote y salta como pulga a la barriga de Calca. Este la abofetea y la chancha entra con parapente a inflar las mallas. Increíble, los celestes con diez jugadores han atacado mucho más que cuando eran once.

El fantasma de un frejol

Sin embargo, Valencia quiere una equivalencia. Mala suerte, Bam Bam. Muy tarde, demasiado tarde, irremediablemente tarde. Ahora desesperación corre por cuenta de los juliaqueños; los celestes le están dando cucharadas de su propio chupe de camarones. Quienes se lesionan y hacen tiempo son los bajopontinos. Y molesto porque su equipo ha perdido, el juez sopla el pito que suena (y huele) a suspiro de fantasma de un frejol. Buenas noches.

 

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sábado, 23 de abril de 2022

CRISTAL FUE PAPÁ EN EL CUSCO

Por Manuel Araníbar Luna.




El Cusco estaba movido, y no por temblor sino por el movimiento de la hinchada local corriendo hacia el estadio. El clima no era tan frío y hasta el río Urubamba no corría, trotaba, y de vez en cuando se detenía a ver si en pocos minutos iba a escuchar los goles del equipo rojo tomate. En el camarín de los imperiales reinaba la calma, la confianza.




Contra todas las apuestas...

Los cusqueños tenían una ventaja a la mano: jugaban de locales. En cambio, para los rimenses el compromiso era difícil. Se jugaba a 3200 metros de altura, Cienciano estaba completo y se mantenía en la cima del Huayna Picchu por derecho propio. Cristal venía de dos derrotas internacionales y un triunfo laborioso con algunos lesionados, y otros suspendidos. Retornaba el Zancudito con muy pocos minutos en cancha tras su recuperación. El profesor Mosquera se había quedado en Lima, aunque el resultado de su análisis había salido negativo; los tecleros resultadistas de siempre habían arreciado sus ataques buscándole guantes al ciempiés. Ah, y un par de etcéteras más que es del caso mencionar: las apuestas daban a Cienciano 10 a 1 y el empate pagaba 2 a 1.

Recibiendo el agua de socorro…

No obstante, escondido dentro de todo lo negativo había algo positivo, la actitud del comando técnico y los jugadores que miraban el partido con serenidad, como luego se vio en la cancha.

Ya en la grama, los contrarios, conociendo cómo juegan los celestes tampoco se mandaban de hachazo. Intentaban por la derecha, intentaban por la zurda. Llegaban, pero sin fuerza. Alejandro el Flaco Duarte ni se ensuciaba la camiseta (que dicho de paso está bien bacán). Sus cuatro pitbulls, echando al tacho los cuatro goles del partido con Muni, esperaban y rechazaban serenos como agua de pozo, claro que recibiendo cristianamente el agua de socorro del Hombre Lobo, el Chévere Távara y Alejandro el Chico.

Aún así, los rojos mandan un pelotazo al poste. Sólo fue un susto porque si iba un poquito a la derecha ya Duarte la esperaba para embolsarla. Los rimenses se escapaban por las puntas muy de vez en cuando. Algunos hinchas criticaban a los celestes porque no corrían como en Lima (a esos criticones quisiéramos verlos correr a 3200 msnm). Ya agonizando los primeros 45’ Seminario sopla penal por un jalón de camiseta en el área. Alejandro el Chato la falla y termina el primer tiempo en medio de un cargamontón al tremendo juez.

Para el segundo tiempo entra Canchita y sale Calca algo sentido. Los celestes se arriman un poquito más adelante. Minutos después sale el Zancudito que con tanto frío no ha podido picar y entra el Beybe. El partido cambia de cara, ya se jugaba más al toquecito.

Entre dos robafocos…

 Hohberg desde su banda, antes de que lo saquen manda un botellazo de cantina hacia la derecha para el Hombre Lobo, que ha corrido todo el partido haciendo el subibaja y se da tiempo para soltar un huaracazo que le saca astillas al  dintel (léase travesaño). Por desgracia no apareció la luna llena, de lo contrario la metía y celebraba con aullidos. Minutos más tarde, Johan “Real” Madrid, que pasa por buenos momentos, se mete una escapada  por la derecha para el Lobezno y se adelanta para recibir su vuelto (con sencillo por favor), pero Leandro lo deja en pindinga (no es lisura aunque lo parezca), quiebra para adentro y manda el dron al Beybe que apenas se asoma entre dos grandazos y no se sabe cómo mete un globito de fiesta infantil al otro lado del arquero que ni caso le hacía pensando que los dos manganzones se la iban a quitar con un par de cocachos. Y hasta ahora el arquero Vargas se jala los pelos sin explicarse cómo pudo el huanuqueño de acero cabecear entre dos robafocos (el Che mide 1.90).

Hay que cambiar el travesaño…

Entran Loyola por Lutiger y Hohberg es reemplazado por Pretell que a los pocos minutos mete un huaracazo que vuelve a quebrar el travesaño. Entra Lorita por el Lobo que se ha jugado un partidazo y se despide mostrando los colmillos de pura alegría. Hay que darle un churrasco doble con sangrecita. Ahora sí que pasamos susto. Los locales se juegan al todo o nada. Pero mala suerte, ganó el nada. El árbitro sopla la vuvuzela y se va rápido al camarín a ponerse un tanque de oxígeno. Buenas noches.

AVISO DE SERVICIO PÚBLICO: Cambien ese maderón que ha quedado rajado por causa de esos dos balazos. Después no digan que no lo advertimos.



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