jueves, 29 de septiembre de 2022

¡GANAMOS A ADT: 22 PARTIDOS INVICTOS!

Por Manuel Araníbar Luna

 


 Jueves 29 de setiembre, una de la tarde, hora del almuerzo, hermoso día de sol primaveral que ameritaba un gran partido, aunque le faltaba el ingrediente necesario para completar la fiesta: la hinchada en las tribunas con sus barras, sus cánticos y palmas.



Gol de piyama…

   Luego de acomodarse el microfonito, el árbitro sopla la gaita en momentos en que los jugadores se amarraban los chimpunes, unos se rascaban las ingles y otros más escupían sus pollitos para aclararse la garganta y el Hombre Lobo de peinaba las barbas cuando de pronto se encuentra con la pelota y sin pedir permiso se manda una carrera de cincuenta metros para dispararla al área chica donde la espera Calca, pero este no la llega a tocar. La pelota va a los pies de Alejandro el Chato que la empuja a la canasta. ¿cuántos minutos se llevaban jugados? Ni siquiera un minuto, ¡36 segundos! ¿Tan rápido? Mucho más rápido que un chiquitingo de Usain.

Castigando al Lobo…

   Este tanto piyamero auguraba una goleada desde el primer tiempo. No obstante, las cosas no son como uno las predice, sino como las presenta el DT rival, en este caso Franco Navarro que cada día está más bilioso. ¿Qué hizo Franco? Al ver que los celestes se metían hasta su cocina sin pedirle permiso mandó adelantar sus líneas y bloqueó la línea creadora de los celestes que luego del gol ya no la tuvieron tan fácil. Por el contrario, eran los tarmeños quienes llegaban al área de Alejandro el Flaco, pero sin balines ni oxígeno. 

   Los celestes (hoy de rojo) se limitaban a tocar y tocar para uno u otro lado. De vez en cuando el chévere Távara lanzaba pelotazos con dron para contragolpear a las puntas, principalmente por el lado del Licántropo Sosa (ver diccionario) que corre como si tuviera dos tanques de oxígeno en vez de pulmones. Fuera de ello no hubo otra novedad, salvo que al Hombre Lobo lo maltrataban a punta de tabazos como si se hubiera comido a la Caperucita. Menos mal que la barba amortigua los golpes. Quince minutos de descanso.

La uta  del guanaco…

   Empezando el segundo tiempo y con la sangre en el ojo por el gol piyamero, los tarmeños cobraron su venganza al contado y en dólares anotándole a los celestes al primer minuto. 1 a 1. Pero la alegría le duró poco al asistente de Franco que gritaba como vendedor de paltas porque poco después Alejandro el Chico vuelve a vacunarlos contra la viruela del mono y la uta del guanaco tras un cañonazo de Távara al punto G que quema el pasto al estilo Atila. El Hombre Lobo salta por encima de la chancha y Alejandro el Chico la empuja, facilito como botando la espuma de la cerveza. 2 a 1 y el partido se pone de ida y vuelta. Los blancos que quieren empatar y los rimenses que defienden y rotan la pelota a punta de toques tan simples como un click.

El Lobo rapta a Caperucita…

   El tercero llega tras córner lanzado por Távara directo a la cabeza del flaco Rafa Lutiger que la mete al rincón. Franco, imitando al Increible Hulk,  se pone verde y escupe bilis. Llega el sosiego para los celestes pero no les dura ni dos minutos porque los tarmeños no se quedan de chimpunes colgados. Anotan su segundo gol tras una descoordinación de la defensa chelera. 3 a 2. Los tarmeños se envalentonan y meten todo el carnero a la pachamanca olvidando que los celestes saben contragolpear. Tarjeta para Lorita por bloquear la salida de un tarmeño. El profe Mosquera lo reemplaza con Nilsson por siaca le quieran sacar la roja. Otra vez el Hombre Lobo se escapa de los cazadores y rapta a la Caperucita en complicidad con  Jesucito que ha reemplazado al chaturri Buonanote. Ambos se comen la cancha hasta llegar al área. El Lobizón dispara pero el arquerito la rechaza con el toperol. El rebote llega a los chimpunes de Castillo que anota el cuarto gol ¿De fuerte patadón? No, la coloca suave pero efectiva. Este gol es el definitivo. ¿Algo más? Sí, por favor denle a Franco unas cápsulas para bajarle la presión, porque está más verde que Shreck. Buenas noches.

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martes, 20 de septiembre de 2022

CELESTES EMPATAN EN JULIACA (PUDIERON GOLEAR)

 Por Manuel Araníbar Luna



Sólo los aguafiestas de siempre persisten en negar lo difícil que es jugar en Juliaca, a una altura donde los cóndores vuelan con su tanque de oxígeno. Critican e insultan como si los jugadores costeños pudieran correr todo el partido a cuatro mil metros sobre el nivel del mar.



Se enfrentaban once celestes (que jugaron de rojo) contra catorce jugadores locales: once del Binacional más la altura que vale por tres. El DT Mosquera, que sabe jugar en Juliaca donde campeonó hace tres años, mandó a la cancha un equipo con dos contenciones para aguantar las arremetidas de un equipo que jugaba con todas las ventajas.

Llamado sin tarjetazo…

Se tenía en claro, obvio, que la pelota la iban a tener los locales vestidos de celeste. Con toda esa ventaja, tranquilamente podían pelotear siete horas seguidas como quien pasea su perrito. Bam Bam mandó a sus chacales a machetear a los celestes desde el saque, tanto a Horacio como a Irven, pero la altura, patadas alevosas y disparos desde afuera no les hicieron ni yaya. Un par de llegadas de los locales fueron controladas por Alejandro el Flaco que demostró que no lo han llamado por tarjetazo y tampoco es familia de ningún dirigente sino porque algo bueno le ha visto el Mitrón. Ese algo se llama seguridad de manos, agilidad y sobre todo aplomo en compromisos difíciles como este.

Como globo de cumpleaños…

No obstante, cuando la tenían, los celestes de acá hacían pasar angustias a los celestes de allá. Pese a las desventajas, la mejor oportunidad del primer tiempo la tuvo Alejandro el Chico que le tejió un tremendo sombrero cajasho al arquero, pero la pelota voló junto a los drones que vigilan a los mototaxistas choros. No hay que culpar al enano porque en la altura la pelota se va arriba como globo de cumpleaños. Ese fue el primero de cuatro regalos antes de navidad

Bam Bam suponía que Fretell y Tíbiri Távara iban a quedarse como contención  para taponear la creación de los binas . Craso error, Fretel y Távara se mandaban de turistas al área rival a ver si pescaban alguna trucha en el Titicaca. Y lo que pescó Fretel fue un tremendo cañonazo -como diría Rulito- que pasó dándole besitos al poste. Esta fue la segunda.

Luego el Tíbiri en una demostración de viveza, una mezcla de callejón y pampa piurana sacó un tiro libre que pescó dormidos a todos, incluso al árbitro, y se la soltó a Irven, a quien un hincha de la tribuna le debe haber pedido un regalito, porque en vez de meterla al arco la mandó a la tribuna envuelta en celofán: esa fue la tercera de la tarde. Así se fueron al camarín apuraditos para llegar primeros al tanque de oxigeno.

Para el segundo tiempo los celestes de allá empezaron a cañonear al fuerte apache celeste. Naka y Nika, la defensa bien ordenada (hay que decirlo, con ayuda de los de adelante) y Alejandro el flaco las sacaban todas. No obstante, con esa altura y contra el viento a cualquiera se le escapa el globo tal como se le pasó a Lutiger que pateó al aire y la jugada terminó con un gol de tijerita con el que los binas pusieron el 1 a 0. Entra Joao por Alejandro que ya jadeaba como recién casado en luna de miel.

De Santa Rosa a la Candelaria.

Con el gol de los locales los celestes de acá no perdieron la serenidad y sabiendo que era posible meterla ya que habían pellizcado tres chances la espuma otra vez llegó hasta el filito. Tras una serie de toques lo enganchan a Irven y el tremendo juez sopletea la vuvuzela señalando el punto G del área. Más p’allá señores, despejen que el penal es justo. El mismo Irven la agarra mientras en Lima rezábamos a Santa Rosa que le pida a la Virgen de la Candelaria (que es más puneña que el Titicaca) que le dé puntería a Irven. La patrona dio su venia y el cholito la metió. 1 a 1.  La que no metió fue la última oportunidad tras una tremenda jugada del Hombre Lobo quien demostró que tiene tres pulmones como el Piki porque acompañado de dos cerveceros se la llevó acelerando en cuarta como si estuviera pedaleando en la Costa Verde y no en el altiplano. Le dio la Smith & Wesson cargada a Irven para que fusile, pero este se la obsequió al arquerito. Esa fue la cuarta, más ná.

Los celestes de allá se fueron con todo p’alante, patearon desde todo lado, por la derecha, por la zurda, por el centro, pero Alejandro el flaco las sacó a puro manotazo como quien espanta las moscas. Y ahí termina la fiesta. El tremendo juez sopla su tremenda zampoña y se retira a tomar su matecito de coca contra el soroche. Buenas noches.

LA YAPA: Luego del partido se dijo que Duarte tenía escondida en los guantes una estampita de La Candelaria. Anoche mismo le prendió una velita a la patrona a ver si el Mitrón le da unos minutitos.

21 PARTIDOS SIN PERDER. Estos logros del profesor Mosquera con el cuadro cervecero son ignorados por aquellos que quieren ver el vaso medio vacío. Y algunos ni siquiera ven el vaso.

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domingo, 26 de junio de 2022

CRISTAL 1x0 SULLANA CON MITRAZO DE HOHBERG

 Por Manuel Araníbar Luna.


El estadio de Gremco no asusta a los bajopontinos ni cuando juega de visita versus el elenco de Ate abarrotado con toda su hinchada, por tanto entraron con tranquilidad para jugar a puertas cerradas. Ambas vallas, al igual que las puertas de Gremco, estuvieron igualmente cerradas hasta los 40 del primer tiempo, cuando Hohberg abrió la cuenta.

 


Más poblado que Bombay…

Desde que Ordoñez sopló la flauta, el rival evidenció que no venía a acurrucarse en su área tal como suelen enfrentarse los visitantes contra los celestes. Por el contrario, tomaron la iniciativa y con un medio campo más poblado que Bombay aplicaron un pressing exasperante que no dejaba tranquilidad ni para armar juego. Calca y Hohberg y Canchita no tenían una pizca de espacio ni para filtrar una tarjeta de crédito. En vista de tanto amarre de prestamista jacoibo, lo único que quedaba era labor de arquitecto con la regla y el compás y hacer triángulos y trapecios.

Para ello quedaba el experto en pases largos, el Chévere Távara como contención y de salida, pero también como lanzador de pases kilométricos. Ya recuperado de su lesión, pisaba fuerte, bloqueaba y rascaba (aunque por momentos se pasaba de la raya), su zurda estaba lista para el toque y el reparto de naipes y no le quedó más que hacer de granadero que engatillaba con la zurda para lanzar los pases tipo rugby. Uno de ellos originó la primera llegada, aunque sin fuerza, al área de Platanazo. ¿Y luego? Ataques y llegadas sucesivas de los norteños contra esporádicos toques, paredes y movimientos de los armadores cerveceros pero viajando por Circunvalación, sin entrar a la candela. Este primer tiempo pintaba con spray para un 0 a 0 con ligero predominio de los churres, hasta que los celestes se acordaron que tenían que triangular como siempre lo han hecho desde los 60s.

Choclito de Lorita…

La jugada la inició Canchita que viendo que el flanco izquierdo estaba lleno de churres optó por pasársela a Lorita que hasta ese momento no había comido su choclito. Se la pasa a Calca quien agradece con una venia y le devuelve el préstamo de inmediato para no tener fama de enyucador. Lorita la centra con curva de plátano de la isla y la chancha va directo a la parrilla donde la esperan tres celestes, de izquierda a derecha, Canchita, Alejandro el Chico y Ávila . Uno de ellos la tenía que pescar. La chancha se entrega en cuerpo y alma a Hohberg que hace tiempo que no la ve ni la mete. El enano no pierde la ocasión, la mitrea y la gorda se mete entre la esquina de la canasta y los dedos largos de Platanazo. Así se van al camarín con un uno a cero ajustado, peleado, mordido, pero así es el soccer. Los goles no los mete el que quiere sino el que se aprovecha de puro conchudo.

Joao, endiablao y malcriao…

Esta ventaja para irse a los camarines no le da tranquilidad al cuadro cervecero. Por el contrario la cosa, al igual que a un adolescente, se le comienza a poner peluda. Para alivio de esta jaqueca, llega el receso de quince minutos para tomar un paracetamol. Para el regreso los norteños sueltan la presión y quieren empatar lanzando bolas que son bien rechazadas por Solís y sus cuatro cancerberos. Para el contragolpe, el profe Mosquera saca a Hohberg y hace entrar al pitufo Joao que entró entonao, endiablao, rompiendo cinturas y, ¡qué malcriao!, metiéndose a la cocina sin que lo hayan invitao.

¿No entró la pelota? Si cuñao.

Los cerveceros empiezan a triangular y contragolpear hasta que llega la jugada polémica del partido. el pequeño Joao recibe un pase por la derecha y desde el filo de la navaja la saca a rastrón.  Irven dispara fuerte y Platanazo la rechaza. La pelota va hacia Canchita que la vuelve a percutir, pero un defensa la saca cuando ya había entrado. Ordoñez se hace el loco y dice que sigan, pero luego consulta con el banderillero que le responde que no la ha visto porque está concentrado en buscar cucarachas albinas en la línea de cal. Más tarde en la TV se observa al defensa con ambas piernas dentro del arco y la pelota entre ambos chimpunes. La otra evidencia es que el otro defensa, pegado al palo izquierdo, sigue la trayectoria de la pelota mirando hacia dentro del arco. No obstante, en la tele dicen que no entró, huummm, habrá que creerles mientras esperamos que instalen cámaras en el filo del arco, es decir para el siglo XXII. Sí cuñao.

Casi un gol de dos sombreros, casi…

Más tarde en uno de sus contragolpes el pequeño Joao burla al defensa con un sombrero de Catacaos, queda solo frente a Platanazo e intenta tejerle otro sombrero de charro pero este la pesca cuando la pelota ya volaba a la altura del segundo piso con balcón a la calle y con ello se frustra el gol del campeonato. El rebote lo pesca Canchita, habilitando para Irven que remata, pero la desvía otro defensa. Casi entra, que si entraba lo íbamos a titular “el gol de los dos sombreros”. Pero, debemos quitarnos este “casi” de la mente porque es más lindo decir “ganamos” que “casi ganamos”. ¿Y luego? Nada más que un gol anulado por infracción a Solís, pero como siempre, para los de la tele no fue foul. Sí cuñao. Buenas noches.

LA DEL ESTRIBO

Tras una semana llena de chismes malintencionados con la intención de desestabilizar el plantel, insultos y rajes de comadres, datos falsos no sólo contra el comando técnico sino contra los propios jugadores el triunfo fue gratificante y se evidenció que el rendimiento de los jugadores va en aumento y que el equipo está plenamente concentrado con miras a la obtención del título. ¿Y los insultos? Al río, junto con la envidia y la mala fe.


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lunes, 20 de junio de 2022

CELESTES REGRESAN CON 3 PUNTOS DE PIURA

 Por Manuel Araníbar Luna


Piura es una ciudad donde se come rico, su gente es hospitalaria. Quienes no conocen el estadio Bernal de la tierra de los churres y los piajenos ignoran que la grama es recontra seca, el calor es de candela y corre un viento tan fuerte que tranquilamente se podía llevar por los aires a Calca y Joao quienes pesan 45 kilos cada uno.




Una transfusión de sopa de frejoles.

Aunque en el Día del Padre el gringo de arriba no recalentó las cabezas de los jugadores, el problema para los celestes en el primer tiempo fue que tuvieron que jugar contra el jugador número 12 de los piuranos: el viento.

Entre el gringo y el viento hicieron que la pelota haga extraños movimientos como si la hubieran emborrachado con chicha. Aun así los ataques rimenses llegaban al arco de los churres. El primer susto para Supermán es una que dispara Joao con kriptonita pero la pelota corre débil. La redonda se le chorrea al ex superhéroe y de puro piña colada da en el palo de algarrobo. Más tardecito hay que hacerle una transfusión de sopa de frejoles a Joao a ver si la dispara más fuerte.

El Lobito se queda aullando...

 Un rato después el chévere Távara lanza un corner con curva que es peinado por Omar Merlo, y sin proponerlo la manda cruzada a la olla donde se están metiendo dos celestes con camiseta roja, Nilsson y el Hombre Lobo. Uno de los dos tenía que empujarla, pero primero llega Nilsson y el Lobito Feroz se queda aullando de hambre con la servilleta amarrada al cuello peludo. Supermán levanta el brazo protestando, pero en vano, el banderillero ya se ha ido corriendo a la Plaza de Acho. Uno a cero y al reclamo de Supermán no le hace caso ni el Ministerio de Justicia de Metrópolis

Los blancos se engorilan y confiando en el apoyo del viento empiezan a llegar al área cervecera. Pero naka, la pelota se la desvía el viento cuyo apoyo hoy está bien torreja. Más tardecito, Superman rechaza y la chancha le cae con aliño a Calca para que la meta al horno con su par de ajicitos en el hocico. El flaco la mata con su pecho de gato, amaga con la derecha y dispara con la zurda pero la pelota se va a donde pastan los piajenos. Un churre desde la tribuna no se aguanta.

-¡gua paisano, pero este flaco la ha mandau lejisisísimos!

No importa, ya vienen más. Jesusito Castillo que estaba jugando 15 puntos sale lesionado por tanto machetazo recibido en agasajo. El profe Mosquera hace entrar al Zancudito por derecha y ordena bajar al Hombre Lobo a contención.

Churrecito pata calata...

Para el segundo tiempo los celestes (hoy de rojo) se mandan de contragolpe, pero todos los pases se van fuera de la cancha. No, no culpen a los jugadores. Es el vien-torreja que ahora está ayudando a sus paisanos. Los churres, aparte de la natilla y el ojo de uva, también tienen lo suyo y ponen en aprietos a Gianfranco y Merlo. Contragolpean los bajopontinos y ganan varios lanzamientos de esquina al estilo Lobatón que ya los han visto quinientas veces Hohberg y Távara. Este último es sullanero y sabe cómo mandar los tiros de esquina con rosca de plátano bellaco desde que era un churrecito pata calata. Dos de sus lanzamientos desde la esquina del movimiento las saca el supermán sin capa con la punta de los dedos. Luego, una pelota se le pasa a Loyola (falso, el delantero lo empuja y el árbitro no quiere ver), menos mal que  Alejandro el Flaco salva a los celestes del empate.

De cucharita con máchica…

Luego Alejando el Enano se mete en diagonal y suelta pase a la derecha para Zancudito, este la mete rasante a la candela. Irven de Acero que no se sabe de dónde apareció, se le adelanta al ex super héroe de la injusticia y pone el marcador 2 a 0 de suave cucharita con máchica. Desde entonces ya no se mueven los números. Los que sí se mueven son los churres que quieren empatar a como dé lugar a punta de fouls y codazos. Lo chistoso es que los rimenses se ganan cuatro yellow cards (Gianfranco, Zancudito, Nilson y Merlo) mientras que de los locales sólo le muestran una a Caballero, un carnicero afeitaburros que durante todo el partido ha macheteado con todo menos como su apellido. El árbitro Ureta (que sufre de la uretra) sopla el pito, dice chau y se va corriendo al ñoba por incontinencia de tarjetas. Buenas noches.

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domingo, 22 de mayo de 2022

CRISTAL 1 KEVIN ORTEGA 1

 Por Manuel Araníbar Luna.


Se llegaba al estadio Gremco con tranquilidad, sin pizca de miedo o pusilanimidad porque ya se ha ganado tranquilamente varias veces en ese estadio. Se tenía que ganar y había confianza en el triunfo, pero por desgracia los once celestes se enfrentaron a catorce jugadores, once de crema y tres de amarillo con bivirí del mismo color de la camiseta de los rivales.



Como en cantina del Oeste…

Los celestes empezaron bien, a pesar de que durante toda la semana unos cuantos mermeleros de las redes que empezaron a meter candela con malévolos rumores para crear desestabilidad en La Florida. Los tricampeones lo hacían bien, porque tomaron la manija del partido, porque triangulaban con absoluta tranquilidad,  porque llegaban al arco rival y porque disparaban como en cantina del Oeste, fruto del estilo de juego impuesto de toques por toda la cancha mientras los jugadores de Gremco, tiesos como conos de entrenamiento,  los miraban pasar.

¡Ese waripolero!

El gol, como tsunami después de un terremoto, se veía venir. Tras una serie de toques Yoshi le manda el dron a Nilsson por encima de las cabezas de la defensa. Este se la juega a Canchita que la mete con facilidad. Más fácil que una papaya en ensalada con azuquítar. Entonces llega la anulación del gol. Una infamia. El banderillero levanta su waripola aduciendo que Nilsson está adelantado y su causa Kevin le da la razón. Hasta el comentarista que es hincha de la camiseta percudida al mango reconoce que el gol es legítimo. Y bien sabemos que para que este señor le reconozca méritos a los celestes la verdad debe ser bastante rochosa.

¡A Catar vinos!

Pero así es el futbol. Momentos después un centro desde la derecha hacia el área de Cristal pasa por encima de dos jugadores locales que están en zona de influencia y más adelantados que el diccionario Larousse. Es más, uno de los adelantados la quiere chapar y se le va y entonces la pesca el que la mete al área.  El árbitro y sus colaboradores, todos con bivirí merengue convalidan el gol.

Estas dos trafas influyen en el resultado del partido. Porque si no se anula el gol de Cristal los locales iban a salir disparados a buscar el empate y se le podía anotar más goles. Pero así es le futbol local, con fallos imperdonables que perjudican al tricampéon de las 20 copas, con jueces que diz que se van a Qatar (mejor que vayan a catar vino a Tres Cruces, o mejor en Acho).

Merecido, aunque injusto…

Cinco minutos después, los celestes con la sangre en el ojo, se lanzan al ataque, ya no tanto de pasecito lateral sino más lanzados al abordaje. Un centro del zurdo Yoshi desde la derecha, Canchita la pelea y la pelota va a los pies de Gianfranco. El Vigilante, que se ha mandado a lanzar el anzuelo para el rebote, la pesca en guan (algunos aducen que se debe escribir en one, pero estamos en Limonta no en EEUU) y desengatilla tremendo petardo que se mete como liebre entre la maraña de piernas de medio equipo local y rompe la canasta de huevos de corral. 1 a 1, merecido empate, aunque no es justo porque debe ser un 2 a cero.

Las piernas no obedecen…

Para el segundo tiempo las acciones cambian. Cristal baja las revoluciones, y no por órdenes técnicas sino porque las piernas no dan más. Para colmo a Canchita y a Irven los tuvieron a punta de patadas a las canillas ante un árbitro que al igual que Popeye tiene un ojo cerrado y el otro con legaña.  Los locales llegan más mientras el medio campo rimense acusa la seguidilla de partidos.

La explicación es clara y justificable. Hace tres meses que están jugando dos campeonatos paralelos y no tienen descanso ni para ir al baño ni para visitar a la flaca. Esto no lo entienden los resultadistas, los que exigen triunfos y rendimiento parejo sin detenerse a pensar que casi todos los jugadores vienen golpeados, con fatiga física y músculos sobrecargados. Aún así hay quienes sostienen que la culpa a Mosquera, como si los jugadores celestes fueran de palo. Con todos estos ingredientes que no los dejaron desenvolverse al cien por ciento los guerreros celestes pelearon un partido digno, batiéndose con uñas y dientes aunque sin la potencia requerida para estos compromisos. Buenas noches.

Jalemos la palanca

No a uno solo. Hay que meter al wáter a los tres de amarillo, y bien apretaditos porque  desde el principio estuvieron de acuerdo en todo, porque entraron a la cancha con pantalón negro y camisa amarilla aunque por dentro llevaban calzoncillo y bivirí de color desteñido. Se merecen el viaje a la alcantarilla. Que vayan a Qatar de ida nomás para chambear de porteros y que se regresen en camello a Gremco que es su casa alquilada.



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sábado, 14 de mayo de 2022

CRISTAL 3 AYACUCHO 2: SE SUFRE, PERO SE GANA

 Por Manuel Aranibar Luna


Cuando disputa dos certámenes paralelos con una plantilla de muchos canteranos bordeando la veintena de edad un equipo se expone a expulsiones, sobrecargas físicas, lesiones... y remiendos de último minuto. Ayer la defensa tuvo que ser parchada por lesiones y suspensiones de sus centrales habituales. Esta vez entró Lorita por la derecha y Nilsson por la izquierda. Lutiger y Madrid entraron de centrales.

 


Castillo en la contención. Yoshi cinco metros más adelante como repartidor de delivery al lado de Calca. Canchita por la banda izquierda, y vaya que lo hizo bien. Por la derecha Irven apoyado por las proyecciones de Lorita. De ariete central entró el larguirucho Chris.

Los rivales hacían postas de a tres para bloquear el armado pero confundiendo la pelota con las piernas con seguidas infracciones que merecieron tarjeta. Los celestes no se chuparon y siguieron entrando en rápidas triangulaciones. Con ese trío de armadores al medio, apoyados por sus carrileros, sería imposible que no haya toques y rotaciones rápidas que culminen en la valla contraria.

¿Y el tablero?

Y llega el momento de inaugurar el marcador. Jesusito le manda una bola a Nilsson para que la corretee como galgo a liebre. La alcanza y sobre el pucho manda la bola a la candela donde está llegando Irven. Este dispara y la chancha puñetea el travesaño. Un defensa ayacuchano la recibe y se la pasa de cabeza a Canchita. Christofer, todo un caballero, agradece y la mete en un ángulo. El gol de Canchita pone el número 1 en el modernísimo tablero electró…. un momentito, ¿y el tablero electrónico? Un inmenso vacío nos responde que el pobre tablero ha pasado a mejor vida. Bien, el uno a cero tuvo que ponerse a la antigua con cuadraditos numerados.

Gracias por el pase al arco…

Y los duendes nos siguen guasapeando que vienen más goles. No pasa mucho tiempo cuando Irven pivotea una bola para el Zancudito, este le devuelve el favor y se sigue metiendo. Irven, agradecido por el gesto se la devuelve para que se haga una aunque sea, pero Chris llega pasado de revoluciones, la bola le llega al taco y se le enreda como madeja de lana entre los pies. La bola se mete dando botecitos. Un ayacuchano se lanza a despejarla, pero termina dándole un excelente pase al arco. Gracias ayacuchanito, ya iremos puallá. 2 a huevo. La tribuna pide más, y los celestes siguen llegando como fieras tras ovejas. Pero los waris tienen lo suyo. Un pericotito apellidado Techera paisano del chino Ximénez  les hace pasar malos ratos a la zaga rimense. El arco de Alejandro el Flaco se salva de algunas angustiantes situaciones de gol.

Gol del flaco Rafael…

Cuando está terminando el primer tiempo Canchita al borde del cajón de frutas la retrocede para Calca. Este la centra medidita para Zancudito que la mitrea hacia el piso pero…, alto ahí, ¡ese no es Zancudito! El que la ha metido no es el 9, el que la ha metido juega con el 19. ¿Qué hacía ahí? ¿Debería estar cuidando la zaga central? No interesa, lo importante es que ha metido el tercero. Es un canterano flaco con barbita. Se llama Rafael Julián Lutiger Vidalón, y el 3 de julio cumple los 21. Mide 1.87 el flaco y pesa 74 kilos con dos piedras en el bolsillo. Es su primer gol con la celeste y lo celebra ante la hinchada. Así se van al camarín.

Para el segundo tiempo, como han visto que la cosa está papayita los celestes entran cambiando impresiones sobre qué van a almorzar después del partido, unos quieren cebiche y otros piden tallarines.  Mientras se ponen de acuerdo con qué marca de gaseosa la van a asentar, los ayacuchanos les meten dos goles en dos minutos y se ponen a un paso de empatar. El profe Mosquera -que ya les ha repetido mas de veinte veces que aunque los vean ensangrentados y con diez balas en el cuerpo no se confíen- se ve obligado a mover los trebejos. Entran Liza, el Hombre Lobo, Tíbiri Távara y Pretell. ¡Huy curuju, Yotún se lesionó! Lo reemplaza Alejandro el Chico.

Mi cuerpo no está hecho de metal…

Los celestes triangulan, dejan pasar los minutos, la arrullan y la duermen, arrorró mi nena,  y con ello le bajan las revoluciones a los waris. Esto no es panudez ni cachita ni mucho menos canchereo. Lo que sucede es que los waris están metiendo harta taba (ya lesionaron a Yoshi) y hay que cuidar las piernas y el físico para el martes. Esto no lo entienden algunos hinchas que creen que el buen estado físico cae del cielo y los jugadores celestes no se lesionan ni se agotan luego de una seguidilla de partidos. No, muchachos, los jugadores no son supermanes, un futbolista con sobrecarga física tarda varios días en reponerse. Acuérdense del tema “Mi cuerpo no está hecho de metal ni de madera” ¿Entendieron? Esperemos que sí. Buenas noches.

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