Por Manuel Araníbar Luna
El anuncio de la semana había sido la presentación de Agustín Álvarez Wallace y Anderson Villacorta. Los chats se multiplicaban con respecto a esos nuevos puntales para reforzar la zona defensiva y la contención en medio campo. La expectativa era espumosa, efervescente, chispeante. La hinchada quería ver en cancha a los nuevos refuerzos de esta semana pero ya ya.
No se dio.
No obstante, media
hora antes del partido otra noticia retumbó en los medios al publicarse la nómina
del once cervecero que ingresaba a la cancha
Enríquez, Lobo, Araujo,
Lutiger, Cristiano, Távara, Yoshi, Alacrán, Santi, Rambo y Pirata.
Es decir, entraban juntos Santi
con los tres delanteros contratados para la segunda rueda. La gente se preguntaba, ¿Y qué hay de Anderson
Chepenano y Agustín TinTin? Serenos, dijo el director técnico, los repuestos
para la máquina celeste aún hay que desempacarlos, calibrarlos, encajarlos,
adaptarlos. Luego, meterle gasolina cabeceada con jugo de rocoto, grasa de tanque
alemán y aceite de avión, girar el arrancador, acelerar, probar y vámonos pal' monte.
Pero…. mientras tanto, para esta contienda el profesor Mosquera había dispuesto
que se juegue con dos arietes centrales. ¿Por qué? La hinchada pedía triunfos y
goles. Y bueno, por lo mismo, este cuarteto de pistoleros tendría la tarea de
perforar la valla huanca sí o sí.
Primer gol: Tiro de esquina de Santi al fogón. Aparece
Rambo y mete la mitra a un metro del arquero y perfora el primer hoyo
Segundo gol. Corner desde la derecha. Santi la manda esta
vez un poco más salida. Salta el Pirata y la mete por encima del defensa que
estaba pegado al poste. ¿Quién mandó a un chato a cuidar el poste? No interesa.
El tema es que la bola entró.
Tercer gol (esta exquisita jugada de pizarra fue
planeada desde La Florida). Tiro libre desde la derecha. Todo el mundo espera
que Yoshi mande la folha seca directo al arco. Si revisan la jugada en sus
celulares notarán que Yoshi apenas Yoshi se planta frente a la pelota llama a
Miki Araujo, y le avisa con la boca torcida que la pelota va a ir al segundo palo. Miki
les va pasando la voz uno a uno a sus compañeros “tú vas por acá, yo por acá” y
al final le indica a Rambo que entre corriendo por la zurda hacia el segundo
palo. Yoshi la cucharea al punto muerto donde nadie espera a Rambo que se mete atropellando
como toro rejoneado. Golazo planificado y segundo de Stallone. (El comentario
sobre los cuatro goles lo leerán unas líneas más abajito en EL REBUZNO).
Cuarto gol. Otro córner que lanza Gabinho Santana. Rafa la
peina con laciado japonés en peluquería de Caquetá y la chancha se mete a las
redes. ¿Alguien de Huancayo la vio entrar? Lo dudamos.
LO BUENO, LO MALO, LO FEO
LO BUENO 1. La goleada en casa. Hacía
tiempo que los hinchas cerveceros no celebraban un 3G.
LO BUENO 2. Lo que se esperaba. Lleno total
y espectacular celebración del homenaje a los niños.
LO BUENO 3. Los dos goles de Rambo. Pudo
ser vale triple pero le anularon uno. Esto le ha valido un merecido un click
con la exigente hinchada crevecera. Esto no
le quita méritos a los goles de Rafa y el Pirata
LO MALO. Los pellizcahuevos de siempre buscando
quitarle merito al triunfo celeste. ¿Que lo minimicen los enemigos? Vaya y pase.
¿Qué suelte veneno un cojumentarista resentido? Vaya y pase. Pero que los
propios dizque ‘hinchas’ minimicen el triunfo ya es una notoria y maloliente
disentería mental. Por ahí en las redes algunos arguyen que los cuatro goles de
cabeza fueron de pura cazuela y/o que, en el mejor de los casos, es mérito del
jugador y no del planteamiento del DT Roberto Mosquera.
LO INCREIBLE. Pudo haber sido y no fue. La hermosa película de toques en pared tipo costura zigzag, que si hubiera terminaba en gol se desbordaba el Rímac con espuma cervecera. Corta Rafa desde el área celeste habilitando a Yoshi. Este a Távara que toca para el Pirata que sin mirar la devuelve de taco. Martín elude a un rival y a la carrera, solo frente al arquero (aunque no tan solo porque lo acompañaban tres celestes) le hace un sombrerazo cajamarquino al arquero huanca, pero la chancha caprichosa se niega a meterse a la canasta. Lo que dijimos, una muestra de la religión del toque del DT Celeste, aunque se les frunza el asterisco a los que sólo ven el vaso medio vacío y a los que ni siquiera ven el vaso.
EL REBUZNO. A ver, las prácticas de pelota
parada, llámense centros, tiros libres, lanzamientos de esquina, jugadas de
laboratorio, etc., desde la levantada de brazos del ejecutante hasta la
disposición táctica de cada jugador, dónde ponerse, para dónde correr, a quién
estorbar, cómo distraer, quién sale, quién entra (y otros etc.) se practican
todos los días por indicaciones del comando técnico. Esto es el A-B-C-CH en los
tiros libres a favor como los que se reciben en área propia desde los tiempos
en que se jugaba pateando cráneos del enemigo. Claro, no todas salen bien, sea
por fallas personales como por méritos del adversario, de lo contrario todos
los partidos los ganaríamos por 15 a cero. Para qué repetir el silabario si los
pellizcayemas van a seguir rebuznando. No hay peor burro que el que no quiere
aprender.
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