miércoles, 25 de diciembre de 2013

RENZO SHEPUT ANTE TIGRE: DE LO BUENO POCO

Por Manuel Araníbar Luna
En el cumpleaños de Renzo Sheput, uno de los referentes celestes con su maravillosa zurda de PIncel, hoy  lo felicitamos publicando una de sus crónicas. Uno de los momentos inolvidables de este año fue el golazo de Renzo Sheput a Tigre. Hoy lo recordamos en esta crónica.
“De la vida pido poco.
Y de ese poco pido poco”
-Facundo Cabral-.
Es malo  hacer muchas cosas que no arrojen beneficio ni alcancen trascendencia. ¿De qué te sirve hacer cien huachas si al momento te quitan la pelota? El refrán dice, de lo bueno poco. Bien, ayer el Pincel hizo poco de lo poco, ¿Que la tocó sólo  un par de veces? Cierto.  ¿Estuvo un poco opaco? También es cierto.
Loros mañosos...
Pincel es un jugador que en un partido hace sólo tres o cuatro cosas y luego trota girando la cabeza a 180 grados como un radar, mirando de reojo,  como hacen los loros mañosos cuando espían a las solteronas, pero siempre pensando a quién pedírsela, qué hacer con ella o dónde colocarla (a la pelota, no a la solterona). Pero ese par de cosas que hace lo convierten en uno de los maestros sudamericanos del toque,  uno de los káiseres de las curvas, mejor dicho,  de las pelotas con curva.
¿Quién le pega, yo o tú?...
No obstante, todos sabemos que el Renzo no es el único celeste que hace con ella lo que quiere. A inicios del año pasado la polémica era ¿quién pateará los tiros libres? Y Mosquera, un Salomón con corbata italiana, decidió lo lógico, lo obvio: si la barrera  está a la izquierda  la mandará Loba, y si está a la derecha lo hará Pincel. Esta vez la barrera gaucha no estaba tan clara ni tan políticamente definida.  Era un tanto convenida: se situaba ligeramente inclinada a la derecha. Ambos artistas se cuadraron uno al lado del otro, midieron, aguaitaron, calcularon, cuchichearon mientras el arquero los miraba alternativamente tratando de descifrar  la adivinanza del pato con una pata. Mala pata: los dos maestros de la filigrana decidieron, pero sólo en el último segundo.
Chimpún de seda…
A unos metros de la puerta de su casa, la veleidosa redonda coqueteaba con ambos, deshojando margaritas, ¿con quién se iría? El elegido fue Renzo. No fue un patadón, como suelen ser los tiros libres de Libertadores. Digamos que fue un balazo disparado desde un cañón con el tubo curvado hacia la izquierda del arquero. Y allá fue. ¡Fua! Toque con chimpún de seda y billarazo seco y enroscado. Se inflan los cachetes de las mallas y estas sonríen y agradecen ese caramelo celeste. Rugido de leones en la  tribuna y maullido de gatos en la barrera. El árbitro señala el medio campo sin convencerse aún si fue gol o si sólo fue el sueño de una tarde de verano.
Y algunos limeños  van a galerías de arte a ver cuadros  y esculturas, olvidando que en el Alberto Gallardo a menudo  se suelen ver obras de arte.


2 comentarios:

  1. PINCEL ESPERAMOS QUE TE RESTABLESCAS Y ESTE AÑO ANOTES MES GOLES
    HASTA EL MOMENTO DE TU LESION ERAS EL GOLEDOR CERVESERO. SALUD PINCEL!

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  2. TIENES RAZÓN. ERA EL GOLEADOR. Y SE MANDÓ BUENOS GOLES. DEBE QUEDARSE PORQUE EL PINCEL ES CAMISETA CELESTE DE NACIMIENTO

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