sábado, 6 de noviembre de 2010

HORACIO “LA PEPA” BALDESSARI Y SU GOL MAS RARO


Escribe: MANUEL ARANIBAR LUNA

¿Lo recuerdas, Pepa? Por supuesto cómo no lo vas a recordar, fierita. Y ahora veremos por qué.

La Pepa con el Extremo Celeste
Fue un domingo de abril del 91 en el estadio Lolo Ferrnandez. Por todas partes, rodeando el estadio, pululaban policías con la consigna de evitar desórdenes y también buena cantidad de “disciplinarios”. Este detalle lo veremos más adelante.

En el plantel celeste de ese año figuraban, si no me equivoco, Miranda, Olivares, Leo Rojas, Pedraglio, Prado, Earl, el Loquillo Arteaga, Gastiaburu, Zegarra, Kopriva, Antón, Novella, Manassero. Arriba estaban Baldessari, Navarro, Dallorso. El Chorri Palacios debutaría meses más tarde. Asistí con mi hijo a la tribuna Oriente. Por supuesto que de inmediato nos juntamos a la barra rimense que recién se estaba formando. Y el partido empezó con los habituales roces entre adversarios e insultos entre ambas barras. Nada que llame la atención. En esos partidos las mentadas de madre son lo más suave.

Pero, ya cuando el partido estaba por los 5’ del segundo tiempo. Desde el exterior del estadio nos empezó a llover miles de proyectiles, entre ladrillos, palos con clavos y piedras dirigidos hacia la tribuna Oriente. ¿Cómo fue posible esto si el estadio estaba rodeado de policías y “disciplinarios”? ¿Qué sucia mano regordeta les pagó a esos “valientes” para que lanzaran esos proyectiles desde la calle? ¿Y por qué no intervino la policía? Algo raro pasaba ahí afuera. Ni en Krakatoa salen volando espontáneamente ladrillos y palos con clavos. Aunque a veces los chanchos vuelan. Y esa tarde un chancho con anteojos salía volando de indignación ante la humillante paliza que en su propia cancha le estaba propinando el equipo celeste de la Pepa Baldessari y Franco Navarro. Y eso que la Pepa se perdió un penal.

Y luego vino el incendio del bus del plantel del Sporting Cristal. ¿Se incendió solito por recalentamiento espontáneo? ¿Qué dirigente gallina con panza de chancho fue el que mandó comprar la gasolina? Fue su misma mano regordeta la que mandó sobornar un árbitro y cuando lo denunciaron se negó. Su mano gorda sabe mandar emisarios armados para silenciar testigos.

Ojo que no lo afirmamos nosotros. Varios años después, el voluminoso dirigente crema, ante los ataques que recibía de sus propios barristas a sueldo, les negó entradas de cortesía. Fue enfático y directo:

- Que paguen, pues. Que dejen de comprarse sus ketes y así les va a alcanzar para la entrada.
A los pocos días un barrista de las gallinas le respondió.
- Que no siga metiéndose con nosotros los de la barra porque podemos sacar a la luz lo del incendio al bus del Cristal en el Lolo Fernández.

El porcino dirigente se metió la lengua al mismo asqueroso agujero donde guarda su cola de tirabuzón y volvió a darles entradas gratis y a pagarles cupos. Pero esa tarde inolvidable quedaron en claro varias cosas:

Que fuimos gallos celestes que pisamos a las gallinas en su propio corral.

Que La Pepa Baldessari reafirmó que por sus venas corre sangre celeste. Y metió el gol más raro de la historia. La pateó de media vuelta contra el suelo casi en la línea de fondo, pegado al poste izquierdo. La veleidosa dio una inmensa curva por encima de todos los defensas y entró por el palo contrario ante la atónita mirada de las gallinas de la cancha y de la tribuna. Una de ellas, histérica, abortó un huevo del que salió un pollo con cara de chancho con anteojos.

Ahora bien, varios factores ayudaron a La Vieja. El césped estaba más malo que pegarle a la abuelita (no me refiero a ti, Pepa) y tenía unas tremendas champas de ichu y montoncitos de abono de llama y de gallinas ponedoras. Además el área chica tenía unos cráteres tan profundos que si a algún jugador se le caía adentro el chimpún lo traerían después los chinos desde el otro lado del globo terráqueo. A todo esto el viento fuerte arrastraba el humo de los tronchos de las gallinas en su tribuna. ¡Y a la Pepa no se le fruncen sus 1400 arrugas de la frente cuando afirma que fue una jugada que está acostumbrado a hacerla a cada rato!

A propósito, para ti, Pepa:

Si a veces a una japonesa le nace un hijo frito y con pasitas. Si un jugador de "sapo" estornuda en el momento de lanzar la ficha y la emboca en la bocota del animal (no nos referimos a ningún cachudo exjugador gallina). Si de vez en cuando nace un animador con cara de haba, tan feo que el doctor le da los palmazos en la cara. Si tampoco llama la atención que nazca una gallina con dos cabezas (y a veces con cuerpo de chancho). Si hasta el panudazo Maradona reconoce cuando que se clasificó de leche (aunque no reconoce a su hijo italiano). Si a Pelé también lo ayudó la diosa Leche. Entonces, ¿por qué a ti no te puede salir un gol de champa?

Pepa, he sido, soy y seré hincha tuyo, sé que no eres panudo y te admiro como símbolo celeste, pero reconoce, pues, que tu gol fue de leche, fierita.

1 comentario:

  1. !Salud Pepa!
    Oe, causa, pt que la nota es buenaza, aunque no lo vi jugar. pero ya ps no lo baciles tanto.
    esos son los jugadores, peruano o extranjeros que quiero en mi SC. no me importa si son malos o buenos, lo que se necesita es que sean fanáticos celestes, como Horacio Pepa Baldessari. ese es mi SC.

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